Qué es la Operación Aspides y su impacto en el Estrecho de Ormuz
La Operación Aspides, formalmente conocida como EUNAVFOR ASPIDES, es la respuesta militar de la Unión Europea a las crecientes amenazas en rutas comerciales cruciales, que se originó bajo un contexto de inseguridad en la región del Mar Rojo. Este escudo naval busca proteger el tránsito de mercancías en una de las áreas más estratégicas del comercio global: el Estrecho de Ormuz.
Origen de la Operación Aspides
Lanzada el 19 de febrero de 2024, la Operación Aspides nació como respuesta a los ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, en aguas del Mar Rojo. Estos ataques, que comenzaron tras el conflicto Israel-Gaza en octubre de 2023, alteraron drásticamente una de las rutas comerciales más transitadas del mundo, incrementando los costos de seguros de envío y provocando que varias navieras cambiaran sus rutas hacia el Cabo de Buena Esperanza, resultando en retrasos de semanas y pérdidas millonarias.
Funciones de la Operación Aspides
La misión tiene tres funciones principales:
1. **Acompañar embarcaciones** en su área de operaciones.
2. **Recopilar inteligencia** sobre el tráfico de armas y flotas clandestinas.
3. **Defender los barcos** contra ataques multidimensionales, incluyendo drones y misiles.
Sin embargo, la operación tiene una limitación significativa: es estrictamente defensiva. Las embarcaciones sólo pueden abrir fuego si son atacadas, y no se permite realizar ataques en tierra bajo ninguna circunstancia.
Cierre del Estrecho de Ormuz
El Estrecho de Ormuz es una vía acuática fundamental que conecta el Golfo Pérsico con el Mar de Arabia, a través de la cual transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una parte relevante del gas natural licuado. Su cierre podría tener repercusiones devastadoras en los mercados energéticos globales.
El clima de tensión escaló a partir del 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques aéreos coordinados contra Irán, lo que llevó a una rápida respuesta por parte de las fuerzas armadas iraníes, incluyendo la instalación de minas navales y bloqueos en el estrecho. Esto resultó en una disminución del tráfico marítimo de hasta un 70%, dejando más de 150 barcos anclados en las cercanías.
Reacciones internacionales y futuras estrategias
Recientemente, la Vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, sugirió la posibilidad de expandir la Operación Aspides hacia el Golfo Pérsico, enfatizando la importancia de mantener el estrecho abierto. Sin embargo, la postura de los estados miembros de la UE es diversa. Por ejemplo, Alemania ha rechazado participar, demandando claridad sobre los objetivos de Estados Unidos e Israel respecto a Irán.
Francia se ha adelantado, estableciendo una misión de escolta defensiva para los barcos mercantes que transiten el estrecho. Se han enviado una docena de barcos franceses a la región, illustrando la creciente preocupación por la seguridad en esta parte del mundo.
Conclusiones y el futuro de la Operación Aspides
Mientras el precio del crudo Brent se ha disparado por encima de los 105 dólares por barril, el futuro de la Operación Aspides y su capacidad para garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz son más relevantes que nunca. La situación actual podría desencadenar no solo una crisis energética, sino también problemas globales enfocados en la producción de alimentos, dada la dependencia de fertilizantes que utilizan derivados del petróleo.
La presión sobre la UE para actuar y proteger esta vía comercial crucial es un tema que continuará dominando la agenda política y económica en los próximos meses, mientras los ministros de relaciones exteriores se preparan para enfrentar un futuro incierto en términos de seguridad y estabilidad regional.

