### El Impacto en las Refinerías Asiáticas
La mayoría de las plantas de crackers en Asia dependen en gran medida del naphtha de la región. Más del 60% de su materia prima proviene del Medio Oriente, lo que las hace extremadamente vulnerables a los conflictos en esta área. Esta situación ha llevado a los operadores a declarar fuerza mayor para garantizar que no puedan cumplir con los contratos de suministro a sus clientes.
De acuerdo con informes de la industria, reiniciar una unidad de cracker puede demorar hasta dos semanas. Además, las plantas generalmente no almacenan más de un mes de materia prima, lo que complica aún más la situación.
### China: Goliat de la Refinación
En China, Sinopec, el refinador más grande del mundo, está buscando reducir su producción en más del 10% este mes debido a la falta de suministro de crudo. Según fuentes internas, se estima que la producción caerá entre 600,000 y 700,000 barriles por día en marzo. También, la empresa Wanhua Chemical ha declarado fuerza mayor a sus clientes del Medio Oriente.
Además, la empresa CNOOC y Shell Petrochemicals Co., que se encuentra en Huizhou, planea cerrar una de sus dos unidades de cracker de 1.2 millones de toneladas por año. Esto es consecuencia directa de las interrupciones en el suministro de materias primas, mientras que Zhejiang Petrochemical Corp ha cerrado una unidad de 200,000 barriles por día como respuesta a la crisis en el Medio Oriente.
### Malasia y Singapur: Alerta por Falta de Crudo
Malasia no se queda atrás. La refinería Pengerang, una joint venture entre Petronas y Saudi Aramco, ha cerrado su unidad de crudo de 300,000 bpd. Más del 70% de sus importaciones marinas de crudo provienen del estrecho de Ormuz, destacando la dependencia de la región.
Por su parte, en Singapur, la Singapore Refining Co (SRC) ha reducido su producción en el sitio de Jurong Island, recortando sus operaciones a alrededor del 60%. También se han retrasado algunas entregas de naphtha a múltiples clientes. De igual manera, Aster Chemicals ha declarado fuerza mayor debido a la falta de suministro de productos, como etileno y propileno.
### Japón, Taiwán y Otras Regiones
El impacto no se limita a China y Singapur. Empresas japonesas como Mitsui Chemicals y Mitsubishi Chemical ya han comenzado a reducir la producción de etileno debido a la falta de naphtha. En Taiwán, Formosa Petrochemical ha emitido un aviso de fuerza mayor en algunos de sus suministros petroquímicos, y se considera el cierre de unidades si no se recupera el stock de naphtha.
En otras partes de Asia, como India, Mangalore Refinery ha cerrado una unidad de crudo debido a la escasez de petróleo. Asimismo, la empresa surcoreana Yeochun NCC ha declarado fuerza mayor, incapaz de recibir naphtha debido al bloqueo en el estrecho de Ormuz.
### Conclusión
Los efectos del conflicto en Irán están siendo devastadores para la industria petroquímica y de refinación en Asia. A medida que las empresas continúan enfrentando desafíos en la obtención de materias primas, la situación podría intensificarse aún más con el tiempo. Con la declaración de fuerza mayor en múltiples regiones, 2023 podría ser un año decisivo para la industria energética asiática, obligando a muchas empresas a reevaluar sus estrategias de suministro y producción.
