Caso de las obras de Picasso declaradas robadas
En un giro sorprendente del mundo del arte, Olivier Thomas y Yves Bouvier, un consultor y un marchand de arte respectivamente, se enfrentarán a juicio en París por la supuesta sustracción de obras de Pablo Picasso. Este caso, que ha llevado años en desarrollo, involucra a aproximadamente 70 obras del célebre pintor español, según información revelada por la Agencia France-Presse (AFP) y publicada por The Art Newspaper.
Origen de la denuncia
El origen de esta compleja trama se remonta a marzo de 2015, cuando Catherine Hutin-Blay, la hijastra del reconocido artista, presentó una denuncia asegurando que varias obras, incluyendo dos retratos de su madre, habían sido robadas. Estos retratos son “Tête de femme” y “Espagnole à l’éventail”. Hutin-Blay argumentaba que los cuadros fueron llevados sin su consentimiento desde un almacén especializado en Gennevilliers, donde se guardaban las pertenencias de Pablo y Jacqueline Picasso tras la venta de su casa en Mougins en 2008.
Restitución sospechosa
Un restaurador brasileño, Flavio Capitulano, alertó a Hutin-Blay en enero de 2015, afirmando que había restaurado las dos obras a petición de un intermediario en Ginebra, Suiza. Este detalle generó dudas sobre la legalidad de la posesión y el traslado de las obras, lo que motivó que Hutin-Blay buscara justicia.
Venta a un magnate ruso
Las obras en disputa habrían terminado en manos de Yves Bouvier, quien vendió las piezas en 2013 al magnate ruso Dmitri Rybolovlev por aproximadamente 30 millones de euros. Después de adquirirlas de buena fe, Rybolovlev se convirtió en parte civil del caso, devolviendo los cuadros a la justicia francesa en septiembre de 2015 una vez que la situación se complicó.
Implicaciones legales
Olivier Thomas, socio de Bouvier en varias empresas, fue responsabilizado por la gestión de los cuadros, encargándose de vaciar la propiedad en Mougins y trasladar las obras a Gennevilliers. Esta estrecha vinculación entre ambos en la gestión de las obras será central en el juicio.
Respuesta de la defensa
El abogado de Bouvier, Me Philippe Valent, ha manifestado su fuerte oposición a las acusaciones y calificó el caso como “aberrante”, argumentando que no refleja la realidad de los hechos. Valent sostiene que el proceso es indicativo de graves fallos en las autoridades de policía y justicia, y que la Corte Europea ha sido informada de la situación. En su defensa, los argumentos apuntan a que la denuncia se sostiene en mentiras y manipulaciones legales.
El futuro del caso
Las fechas del juicio aún no han sido fijadas, pero la atención en el mundo del arte y más allá se centra en este caso que no solo afecta a los involucrados, sino que también plantea preguntas sobre la autenticidad y la legalidad en el comercio de obras de arte valiosas. Lo que se espera sea un juicio tumultuoso atrae la curiosidad, ya que se profundiza en la relación entre el arte y la ley, y los desafíos que presenta la justicia en asuntos de alta complejidad emocional y financiera.


