
CORMON FRANCIS / HEMIS.FR / Hemis via AFP
L’artiste français Vincent Ganivet, conocido por su emblemática obra «Catene de containers» en el Havre, ha expresado su descontento ante el uso de su creación en la campaña electoral de 2026. Esta polémica ha escalado rápidamente, generando un debate sobre los derechos de autor y la utilización de obras artísticas en contextos políticos.
La polémica tras los tracts del RN y Édouard Philippe
La controversia fue desatada cuando los tracts de la campaña del actual alcalde, Édouard Philippe, y del candidato del RN/UDR, Franck Keller, mostraron la obra de Ganivet. El artista denunció que no había sido informado sobre este uso, que considera ilegal, ya que cedió los derechos de explotación visual a la ciudad y no a ningún partido político.
Un mensaje opuesto a los valores del RN
Ganivet se mostró particularmente ofendido por el hecho de que su obra se vincule con el partido de extrema derecha. Afirmó que las «Catene» ilustran valores que son diametralmente opuestos a los del RN. Este artista ha descrito su obra como un símbolo de apertura y cosmopolitismo, enfatizando que el nombre mismo de la instalación mezcla italiano y inglés, simbolizando una conexión internacional.
“Catene” significa “cadena” en italiano y “containers” es un término inglés, lo que refuerza la idea de una obra que representa un cruce cultural.
¿Atención a los derechos de autor?
En un post de Instagram, Ganivet expresó su frustración al señalar que su obra es un “MONUMENTO ALOS TRABAJADORES Y A LOS MIGRANTES”. Esto no solo se convierte en un tema de derechos de autor, sino también en un debate cultural y social. Ganivet ha solicitado ayuda a la Société des auteurs dans les arts graphiques et plastiques (ADAGP) para proteger su obra de futuros usos no autorizados.
La directora de ADAGP, Marie-Anne Ferry, apoyó al artista, argumentando que si el uso de la obra afecta su reputación, podría constituir una violación de sus derechos de autor.
Acciones legales y reacciones políticas
El artista también está considerando una “acción directa por derecho moral” para eliminar cualquier visualización no autorizada de su obra en redes sociales. Sin embargo, admitió que, debido a los plazos y la logística de las acciones legales, quizás ya sea demasiado tarde para revertir los daños de la campaña.
Franck Keller, por su parte, calificó la reacción de Ganivet como “excesiva y mezquina”, subrayando que los votantes aún tienen derecho a observar la “Catene”. La campaña de Édouard Philippe no ha comentado al respecto, afirmando que están en la legalidad.
Conclusión
La controversia alrededor de las “Catene de containers” no solo destaca el valor de la protección de los derechos de autor, sino que también plantea preguntas sobre la apropiación cultural y el uso de arte en la política. Este episodio destaca la necesidad de un diálogo más profundo sobre las implicaciones de utilizar obras artísticas en contextos políticos y cómo esto puede impactar tanto a los creadores como a la sociedad en su conjunto.


