La Cumbre entre Trump y Xi: Un Encuentro Sin Expectativas
La cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, programada para este mes, tiene pocas probabilidades de generar un avance significativo en las relaciones comerciales y de inversión. Según informaron cinco personas cercanas a los preparativos, los líderes empresariales estadounidenses aún no han conseguido la delegación de CEOs que esperaban. Por su parte, Beijing tampoco muestra señales de avanzar en las protecciones de inversión que busca para las empresas chinas.
Estabilidad en Medio de la Tensión
Washington y Pekín están interesados en mantener la estabilidad que ha caracterizado sus relaciones desde el final del año pasado, tras un período tenso marcado por los aranceles de Trump y el monopolio de China en las exportaciones de tierras raras. Sin embargo, algunas empresas estadounidenses tenían la esperanza de que la visita de Trump podría abrir la puerta a acuerdos más allá de los ya contemplados, como la compra de soja y aviones Boeing por parte de China.
Una Visita Cada Vez Más Reducida
Se ha reportado que la organización de esta cumbre ha generado frustración en China, debido a la planificación de última hora que suele requerir meses de preparación meticulosa. Ryan Hass, director del Centro John L. Thornton en Brookings, comentó que “esto se siente como una visita estatal que se reduce cada vez más”. La Casa Blanca y los ministerios pertinentes no han respondido a las consultas sobre las expectativas para la cumbre.
Trump tiene programada su visita a China del 31 de marzo al 2 de abril, aunque Pekín aún no ha confirmado el viaje. Según el Ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, se requiere que ambas partes realicen preparativos exhaustivos para manejar las diferencias existentes.
Preparativos Insuficientes
Los funcionarios estadounidenses han comenzado a coordinar la planificación para el viaje, pero recientemente, lo que deja poco tiempo para los preparativos necesarios que Beijing espera. Se considera que este es solo uno de los cuatro potenciales encuentros entre Trump y Xi durante el año.
El embajador de Trump en Pekín, David Perdue, está intentando organizar una delegación de CEOs, aunque la Oficina del Representante de Comercio de EE. UU. (USTR) ha mostrado reticencias a esto, prefiriendo centrarse en el “comercio administrado”.
Los Aranceles y la Estabilidad como Prioridades
A pesar de los desafíos, el equipo de Trump podría aún intentar coordinar una delegación de CEOs de última hora. Esta semana se llevará a cabo el China Development Forum, un evento al cual asisten anualmente muchos ejecutivos estadounidenses.
Para asegurar inversiones chinas en EE. UU., Pekín busca garantías de seguridad tras la desinversión forzada de TikTok. A pesar de que Trump ha hecho un llamado a los fabricantes chinos para establecer fábricas en EE. UU., no ha presionado tal como lo hizo en otros lugares como Japón o Corea del Sur.
Los aranceles siguen siendo una posible fuente de conflicto. La Corte Suprema de EE. UU. invalidó recientemente un arancel del 10% relacionado con fentanilo impuesto por Trump, aunque se espera que la administración lo imponga nuevamente bajo una legislación diferente.
Objetivos de la Cumbre
Jamieson Greer, representante de comercio, afirmó que el objetivo de la cumbre no es “pelear sobre comercio”, sino mantener la estabilidad. “Queremos asegurarnos de que los chinos cumplan con su parte del trato”, agregó Greer.
Se espera que un posible acuerdo exitoso de la cumbre sea la compra de 500 aviones de fuselaje estrecho de Boeing por parte de China. Sin embargo, este acuerdo podría no completarse hasta la década de 2030, debido a la actual capacidad de producción de Boeing.
Se sugiere que los funcionarios de la Casa Blanca podrían optar por retrasar este acuerdo para minimizar la necesidad de concesiones hacia Beijing y reservar algunos anuncios para una futura cumbre en EE. UU.
