
La inminente jubilación del último psiquiatra hospitalario pone en peligro a 2,000 pacientes y 73 empleos en el Sur-Aveyron. Sindicatos y manifestantes exigen un plan de urgencia.
## Una multitud en defensa de la salud mental
“¡No dejaremos morir la psiquiatría pública!” Este poderoso grito resonó entre las filas de aproximadamente 600 manifestantes —400 según la policía— que se reunieron ayer frente al ayuntamiento de Millau. Sindicatos, trabajadores de la salud, pacientes y representantes locales marcharon unidos para alertar sobre una crisis sanitaria inminente: la jubilación del Dr. Gonzales, el último psiquiatra disponible, programada para el 30 de abril.
Sin perspectivas de nuevos reclutamientos, todo un sector histórico, el 5º sector de psiquiatría del Sur-Aveyron, está en riesgo de desaparecer, poniendo en jaque la atención de 2,000 pacientes y 73 empleos.
## Un servicio en peligro
Desde los años 1980, la psiquiatría en Millau se ha construido sobre un modelo ambicioso y humano: atención cercana, equipos multidisciplinarios e integración social. “Nuestra organización se basa en la sectorización psiquiátrica, una reforma de los años 60 que buscaba tratar a los pacientes en su entorno familiar y social”, explica Corine Mora, representante de la CGT.
En 1985, la integración del sector al hospital de Millau fue un hito crucial, permitiendo el desarrollo de unidades de hospitalización y centros médico-psicológicos. Sin embargo, este modelo se encuentra al borde del colapso. “Solo queda un psiquiatra, y después de su partida, no quedará nada”, señala una enfermera psiquiátrica. Este 5º sector, que cubre un amplio territorio, realiza 20,000 actos ambulatorios al año y gestionará 155 nuevos pacientes en 2025. Su cierre significaría una interrupción drástica en los cuidados para miles de personas.
## Críticas a la ARS y al gobierno
Los sindicatos (CGT, Sud Santé, FO) no escatiman palabras: “Es una decisión política. La ARS y el Estado están dejando morir la psiquiatría pública”. A pesar de las repetidas alertas durante dos años, la falta de reclutamientos ha encendido la polémica. Además, critican la ley Rist, que establece un techo salarial para el sector público mientras libera los salarios del privado. “Dos de nuestros psiquiatras se han ido a clínicas privadas debido a esta ley injusta”, denuncia Mora.
Enfrentando esta urgencia, los sindicatos han instado a los candidatos a las elecciones municipales a comprometerse de manera concreta. “¡Basta de declaraciones vacías! Necesitamos acciones”, clama Mora, pidiendo un reclutamiento inmediato de psiquiatras.
## La salud mental como causa nacional
Los sindicatos también solicitan medidas excepcionales para mantener el sector, incluyendo un financiamiento adicional. “La salud mental es una gran causa nacional, pero ¿dónde están los recursos?”, se indigna una representante sindical.
Los profesionales presentes recuerdan que una de cada cinco personas necesitará atención psiquiátrica en su vida. “Cerrar este servicio condenará a miles a la errancia, el sufrimiento, o incluso algo peor”, advierte un médico. “No se trata solo de cuidados, sino de una cuestión social. La psiquiatría cercana es lo que permite a las personas vulnerables continuar en sus vidas, sus familias, y sus trabajos. Sin ella, enfrentamos una desintegración social”.
## La lucha continúa
Tras el éxito de esta primera movilización, los sindicatos llaman a una movilización general: peticiones, interpelaciones a candidatos y acciones específicas para presionar a la ARS y al Estado. “No desistiremos. La psiquiatría del Sur-Aveyron tiene 30 años de historia y lucha. No dejaremos que desaparezca sin luchar”, promete Corine Mora.



