
LUDOVIC MARIN / AFP
La porte-parole del gobierno Maud Bregeon anunció la disolución de este grupo de ultra derecha, al término del consejo de ministros este miércoles 4 de marzo.
Disolución de grupos de ultraderecha en Francia
El «Bloc montpelliérain», un grupo de ultraderecha localizado en Montpellier, ha sido disuelto debido a «llamados a la violencia, al odio y a la discriminación», según declaró Bregeon. La decisión se tomó en el contexto de un creciente escrutinio sobre grupos extremistas en Francia.
Un precedente peligroso
La disolución del Bloc montpelliérain no es un caso aislado. Bregeon también anunció que «tres otras disoluciones de grupos violentos de ultraderecha y ultracerejo seguirán». Uno de ellos podría ser el grupo ultraderecha «Patria albiges» en Albi. Desde la elección de Emmanuel Macron en 2017, se han disuelto un total de 25 grupos de la «mouvance ultra», de los cuales 20 pertenecen a la ultraderecha.
Procedimientos de disolución en curso
Además, se ha iniciado el proceso para disolver cinco e emanaciones locales de la Jeune Garde, un movimiento de ultraderecha. Esta medida subraya el compromiso del gobierno de erradicar la violencia de estos grupos descontrolados, que a veces están vinculados a eventos violentos.
Contexto trágico
La disolución sigue al trágico fallecimiento de Quentin Deranque, un militante de extrema derecha. Posteriormente, Macron convocó a una reunión de ministros y agentes de seguridad para discutir «los grupos de acción violenta que operan y tienen vínculos con partidos políticos».
Durante esta reunión, se solicitó a Laurent Nunez que emprendiera los trámites necesarios para la disolución de estas «emanaciones», destacando la creciente preocupación por la violencia política.
Seguimiento de grupos extremistas
Los servicios de inteligencia han puesto bajo vigilancia a más de 5,000 personas que pertenecen a todas las «mouvances ultra». Se estima que la «constelación de la ultraderecha es más significativa que la de la ultracereja», lo que sugiere una tendencia alarmante en términos de actividad extremista en el país.
Implicaciones para la seguridad nacional
La disolución de grupos de ultraderecha y ultracereja refleja un esfuerzo más amplio por parte del gobierno francés para garantizar la seguridad y estabilidad en el país. Sin embargo, esto plantea preguntas sobre la libertad de expresión y los límites de la protesta política.
El avance de la violencia política en Francia es motivo de serias preocupaciones y se convierte en un desafío constante para el gobierno y la sociedad civil. La disolución de estos grupos extremistas es un paso significativo, pero el camino hacia una sociedad más pacífica y unificada es aún largo.



