
Este sábado 28 de febrero, la Sala de los Ilustres del Ayuntamiento de Agen resonó con las voces de los seniors, quienes se reunieron en un karaoké que reunió a unas cincuenta personas para disfrutar de una tarde amena.
“Cantar de a dos o de a muchos, ¡es aún más divertido!”, sonríe una participante, con el micrófono en mano, mientras suenan las primeras notas de “L’encre de tes yeux” de Francis Cabrel. Este evento reunió a los mayores de Agen, quienes tuvieron la oportunidad de elegir entre una lista de 40 canciones, que incluía éxitos de Michel Delpech y Charles Aznavour, para compartir un momento festivo y de convivencia.
Una iniciativa para crear lazos
La ciudad de Agen, a través del CCAS y del Servicio de Residencias Solidarias, organizó este encuentro con la finalidad de fomentar el vínculo social y la participación activa entre los mayores. Según Anne Galissaires, concejala delegada para personas mayores, el propósito de este evento incluye el deseo de continuar cuidando y apoyando a los seniors. “Antes se enfocaba en la ciudadanía, ahora en lo social. Siempre hemos cuidado de las personas mayores, es nuestra labor y nos encanta hacerlo”, explica Galissaires.
Este evento cuenta con el apoyo de varias residencias y hogares de ancianos, que se han movilizado para promover el intercambio. La participación varía: algunos seniors llegan espontáneamente, mientras que otros dudan en lanzarse. “¿Quién quiere cantar?” exclama Marie, la animadora. Pocas manos se levantan, la timidez es evidente… pero el entusiasmo empieza a brotar. “¡Voy a intentarlo!”, dice un senior.
Voces y experiencias contrastantes
Para Antoine, un apasionado del karaoké, cantar con otros es un verdadero placer diario: “Me produce alegría cantar con todos. Es mi vida, mi pasión”, confiesa. Los participantes se lanzan con entusiasmo, rodeados de aplausos y los ánimos de sus vecinos. “Se escuchan risas, voces que se entrelazan, y a veces pasos de baile improvisados entre las sillas o incluso sobre ellas”, añade Antoine.
“Nos conocemos todos y al mismo tiempo hacemos nuevos amigos”, resalta Jean, un habitual del evento. Marie Cronnier, la animadora, resume la filosofía de la actividad: “Quienes quieren cantar, cantan. Los que no pueden, yo canto por ellos”. En la sala, resuenan risas y el sonido de los pies que marcan el ritmo de las canciones.
Una atmósfera que se prolonga con la merienda
La tarde, que comenzó alrededor de las 14:30, se extendió con un momento de merienda, permitiendo a los seniors continuar intercambiando experiencias y cantando algunos últimos estribillos. Según Anne Galissaires, la actividad podría repetirse si se confirma el interés, con una posible diversificación del repertorio para satisfacer las preferencias de todos.



