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Trump celebra a los campeones olímpicos
Durante su discurso sobre el estado de la Unión el 24 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump no escatimó esfuerzos al destacar a los campeones olímpicos estadounidenses de hockey sobre hielo. Los vítores de “¡USA! ¡USA!” resonaron en el Capitolio, creando un ambiente festivo y casi deportivo, a pesar de la institucionalidad del evento.
Los jugadores, incluyendo al portero Connor Hellebuyck, fueron recibidos con entusiasmo, haciendo que hasta los jueces de la Corte Suprema se unieran en un aplauso casi inusitado. Trump, con su característica retórica, enfatizó cómo Estados Unidos “seguirá ganando” bajo su liderazgo, provocando risas entre sus seguidores presentes.
La promesa de la medalla presidencial
En un momento destacado, Trump anunció que otorgará la medalla presidencial de la Libertad a Hellebuyck, la más alta distinción civil. “Voy a pronto entregar nuestra más alta distinción civil”, expresó, intensificando el fervor en la sala. Este gesto no solo conmemoraba la victoria del equipo en los Juegos de Milán-Cortina, sino que también subrayaba el papel del deporte como símbolo de unidad nacional.
Un contraste con el equipo femenino
A pesar de la celebración, el evento tuvo un matiz de controversia. El equipo femenino de hockey, que también ganó la medalla de oro al vencer a Canadá, no pudo asistir debido a compromisos previos. Trump, en tono jocoso, había mencionado previamente que “también debía invitar a las mujeres” para evitar críticas, asegurando que serían recibidas en la Casa Blanca en el futuro próximo.
Un discurso marcado por la celebración deportiva
El discurso del estado de la Unión se transformó en una verdadera celebración del deporte, donde el patriotismo y la logros deportivos se entrelazaron. La presencia del equipo olímpico dio pie a un momento de fervor colectivo, permitiendo que Trump se presentara como un presidente que respalda y celebra los éxitos de su nación.




