
VLADIMIR SIMICEK / AFP
Desde la fin de enero, el petróleo no llega a la refinería Slovnaft en Bratislava, Eslovaquia.
El triste aniversario de cuatro años de la guerra en Ucrania está marcado por intensas presiones que no provienen únicamente de Rusia. El oleoducto Droujba se ha convertido en el epicentro de las tensiones entre Kiev, Hungría y Eslovaquia, y afecta la unidad en la respuesta de la Unión Europea. Este oleoducto, dañado a finales de enero, seguía transportando petróleo ruso hacia estos dos países europeos.
El futuro de este oleoducto es crucial para Budapest y Bratislava, afectando la cohesión de la respuesta europea a la crisis energética.
¿Qué es el oleoducto Droujba?
El oleoducto Droujba, de 4,000 km, fue construido por la URSS en la década de 1960 para suministrar petróleo a Europa del Este. Su parte norte, que iba hacia Polonia y Alemania, se cerró en 2023. Tras la invasión de Ucrania, la Unión Europea prohibió casi todas las importaciones de petróleo ruso en 2022.
La porción sur, que atraviesa Ucrania, sigue activa para Eslovaquia y Hungría, que cuentan con una autorización especial. Ambos países, al igual que la República Checa, que cesó sus importaciones en 2025, dependen en gran medida del petróleo ruso. Según informes, el 86% del petróleo que utiliza Hungría proviene de Rusia, una dependencia similar se observa en Eslovaquia.
¿Por qué hay un bloqueo?
El 27 de enero, las entregas de petróleo se interrumpieron debido a un ataque con drones que dañó el oleoducto. Kiev acusa a Rusia de ser responsable de esta agresión. Por su parte, Ucrania atacó una estación de bombeo crítica en Rusia entre el 22 y el 23 de febrero, lo que disminuyó el flujo de petróleo hacia el oleoducto Droujba.
Hungría y Eslovaquia han acusado a Ucrania de demorar la reanudación de las entregas de petróleo. El ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, afirmó: “Al bloquear el tránsito de petróleo hacia Hungría a través del oleoducto Droujba, Ucrania viola su acuerdo de asociación con la UE.”
Eslovaquia también ha señalado que, según sus servicios de inteligencia, las reparaciones del oleoducto han finalizado. Sin embargo, el 18 de febrero se declaró una emergencia en el suministro de petróleo debido a esta interrupción.
¿Por qué aumenta la tensión en Europa?
El 22 de febrero, Hungría utilizó su influencia para bloquear un préstamo europeo de 90 mil millones de euros a Ucrania, alegando que esto continuaría hasta que se reanuden las entregas de petróleo. Además, han detenido el 20° paquete de sanciones de la UE contra Rusia, diciendo que no aprobarían nada importante para Ucrania mientras persista el problema con el petróleo.
Ante esta situación, las conversaciones se han estancado. “Es un revés que no deseábamos comunicar, pero el trabajo continúa,” fue la lamentación de Kaja Kallas, la jefa de la diplomacia europea.
En respuesta, el Primer Ministro eslovaco, Robert Fico, suspendió el suministro de electricidad de emergencia a Ucrania, aunque la empresa eléctrica ucraniana ha minimizado el impacto de esta medida. Fico también amenazó con reevaluar la postura de Eslovaquia sobre la adhesión de Ucrania a la UE si sus intereses seguían siendo perjudicados.
“Todos deben cumplir con sus compromisos,” insistió el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, subrayando la urgencia de la situación.



