
À la suite du décès en janvier dernier de Marie-Rose Tessier, âgée de 115 ans, la nouvelle doyenne des Français à 113 ans et se nomme Madeleine Dellamonica.
La nueva doyenne de los franceses
Madeleine Dellamonica, con sus 113 años, se ha convertido en la nueva doyena de los franceses desde el 10 de febrero. Nacida el 23 de julio de 1912, su longevidad la ha llevado a ser reconocida por el sitio Les Grands Centenaires Français, que documenta la vida de los supercentenarios en Francia.
Vida y residencia
Madeleine vive en su casa en el Vésinet, un apacible suburbio de los Yvelines, donde está acompañada por un personal de cuidados y una dama de compañía. Es notable que ha sido viuda durante 34 años, y a lo largo de su vida ha acumulado una rica experiencia que la distingue en la sociedad francesa.
Un legado en la egiptología
Tras completar sus estudios en la prestigiosa École du Louvre, Madeleine Dellamonica se destacó como especialista en Egipto Antiguo. En 1993, se unió a la Sociedad de Egiptología, y es autora del libro Thoutmosis III, el más grande de los faraones: su época, su vida, su tumba, publicado por las ediciones Le Léopard d’or. Este legado la ha consagrado como una referencia en la egiptología moderna.
Longevidad y récords
La pregunta que muchos se hacen es si Madeleine logrará romper el récord de longevidad en Francia, establecido por Jeanne Calment, quien vivió hasta los 122 años y 5 meses. Según el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee), actualmente hay cerca de 30,000 centenarios en Francia, lo que representa aproximadamente el 0.04% de la población.
La vida de Marie-Rose Tessier
La anterior doyena de los franceses, Marie-Rose Tessier, falleció el 11 de febrero a la edad de 115 años. A lo largo de su vida, disfrutó de buena salud hasta que, con 100 años, ingresó en una residencia de ancianos. Marie-Rose también quedó viuda a los 34 años debido a un bombardeo, y a menudo compartía su perspectiva sobre la vida, afirmando que “no siempre es divertido envejecer”, pero que el humor ayuda a vivir.
Reflexiones finales
Madeleine Dellamonica no solo representa un símbolo de longevidad, sino que su trayectoria profesional y personal nos brinda perspectiva sobre la riqueza que puede traer una vida bien vivida. Su contribución a la egiptología y su manera de afrontar la vida son lecciones de resiliencia y pasión que repercuten en las actuales y futuras generaciones.
Las historias de vidas como la de Madeleine nos recuerdan que cada día es una oportunidad para aprender y crecer, independientemente de nuestras circunstancias. Sin duda, su presencia seguirá inspiriendo a muchos a apreciar el tiempo y la historia que compartimos en este mundo.



