Una carta valiosa: la misiva de la reina Isabel II a los 10 años
Una carta significativa, escrita por la reina Isabel II cuando era solo una niña de 10 años, será subastada el próximo 27 de febrero. Este manuscrito, enviado en 1936, se estima en un valor de entre 2,000 y 4,000 libras esterlinas, lo que equivale a aproximadamente entre 2,300 y 4,500 euros. Este evento sin duda atraerá a coleccionistas y amantes de la historia por igual.
El destinatario de la carta
La carta fue dirigida a Beatrice Stillman, la gobernanta del Royal Lodge, donde residía la joven princesa Isabel y su familia. Lo notable de esta misiva es que no contiene rastro de errores, refuerzos ni tachaduras. Su escritura es una muestra de una caligrafía elegante y delicada, dándonos una idea de la educación y gracia que Isabel II recibiría durante su infancia.
La subasta en Hansons Auctioneers
La casa de subastas Hansons Auctioneers, ubicada en Penshurst, Kent, será la encargada de llevar a cabo esta venta. Justin Matthews, director regional de la casa, expresó su asombro al ver la carta por primera vez, admitiendo que sintió “la piel de gallina”. Esto resalta el impacto emocional y la conexión que las personas pueden sentir al contemplar objetos que pertenecieron a figuras tan importantes.
Un retrato de la reina desde la infancia
A través de esta carta, podemos vislumbrar aspectos del carácter de Isabel II. Matthews afirmó que la misiva revela a una joven que ya era atenta, bondadosa y preocupada por el bienestar de los demás, cualidades que caracterizarían a la reina a lo largo de su vida. La carta es un testimonio del carácter de una niña que se convertiría en una de las figuras más respetadas de la historia moderna.
Recuerdos de sus vacaciones
En su contenido, la joven princesa menciona su estancia en Praa Sands, un lugar pintoresco en Cornwall. Isabel ilustra sus vivencias con dibujos de caballos y referencias alegóricas a sus amigos, incluyendo a una niña llamada Mary, un niño llamado John y el perro Jim. Esta inocente correspondencia también incluye la menuda pero significativa nota: “Querida Beatrice, te envío algunas primaveras silvestres que hemos recogido. Hay algunas de color rosa pálido y amarillo. Es muy bonito aquí.”
Un hallazgo inesperado
La carta fue descubierta hace dos años por William Westacott, el nieto de Beatrice Stillman. Este valioso documento había estado almacenado en un baúl de cuero azul de Harrod’s durante décadas. Durante el mismo hallazgo, Westacott encontró correspondencias adicionales, entre ellas una carta de Elizabeth Bowes-Lyon que confirmaba la contratación de Beatrice Stillman en 1936.
Legado de Isabel II
La venta de esta carta es más que un evento de subasta; es un vistazo a la infancia de una de las monarcas más icónicas del mundo. La conexión emocional, los recuerdos y las interacciones familiares que se conservan en documentos como este son invaluables. Este es un recordatorio del flujo de la historia, donde cada objeto cuenta una historia que merece ser compartida y apreciada.

