Un legado complicado
Rahman inicia su mandato como líder de la Bangladesh Nationalist Party (BNP) con la tarea monumental de hacer frente a un legado crítico. A sus 60 años, su regreso a Dhaka tras 17 años de exilio en Reino Unido marca el fin de un período de 18 meses de gobierno interino. Aunque la BNP logró recuperar la mayoría en el parlamento, el clima de polarización política y los recuerdos del pasado reciente persisten.
Economía tambaleante
La economía de Bangladesh enfrenta una inflación alarmante, que alcanzó el 8.58% en enero de 2026, impulsada por el aumento de precios de alimentos. La tasa de desempleo se sitúa sobre los 2.7 millones de personas, en su mayoría jóvenes graduados. Además, el sector textil, columna vertebral de la economía, ha visto una caída en la confianza de los inversores debido a problemas en la cadena de suministro.
Rahman ha propuesto un programa de bienestar social de 10 mil millones de dólares, priorizando a las jefas de hogar y la creación de fondos temporales para jóvenes desempleados. Sin embargo, las soluciones estructurales siguen siendo una necesidad inmediata, ya que el país es vulnerable a las fluctuaciones de demanda global.
Las preocupaciones de seguridad y el ‘Chicken Neck’
La geografía de Bangladesh, particularmente el ‘Chicken Neck’ —un corredor en el norte de Bengala que conecta a India con sus estados del noreste—, presenta un desafío estratégico. Para India, la estabilidad en Dhaka es crucial, pues un entorno hostil podría facilitar operaciones de grupos insurgentes. Rahman ha adoptado un discurso de no confrontación hacia India desde la caída de Sheikh Hasina, lo que puede facilitar relaciones más estables, especialmente en temas de seguridad.
Equilibrando relaciones exteriores
La balanza diplomática de Bangladesh se complica aún más con el creciente interés de China y la reactivación de relaciones con Pakistán. La política exterior de Rahman, enmarcada en la noción de “Bangladesh Primero”, debe equilibrar la necesidad de desarrollo económico con las relaciones históricas y estratégicas que tiene con sus vecinos.
El comercio entre Bangladesh e India, aunque significativo, también es asimétrico. Con exportaciones en aumento, aún existe un gran superávit comercial a favor de India, lo que complica aún más la relación entre ambos países.
Afrontando desafíos hídricos
Las dificultades relacionadas con el agua son otra área de fricción. Con 54 ríos que cruzan la frontera, el Tratado del Ganges —que expira en diciembre de 2026— se convierte en un punto crítico para el futuro. Las diferencias en la gestión del agua son tanto técnicas como emocionales, y si no se manejan cuidadosamente, podrían eclipsar las relaciones comerciales.
El reto de la gobernabilidad
El mandato de Rahman no será juzgado solo por sus discursos, sino por su capacidad de manejar situaciones críticas y reconstruir instituciones debilitadas. La presión por estabilizar la economía y mantener la paz social se intensifica a medida que busca legitimidad política. La pregunta subyacente es si puede cumplir con las expectativas de una población cansada y ansiosa por cambios significativos.
El camino hacia la estabilidad requerirá un enfoque equilibrado y estratégico, más allá de simples promesas, lo que podría definir su legado como Primer Ministro.


