
Pexels / cottonbro studio
Loin d’être vain, l’ennui permet à l’enfant de développer sa créativité et son autonomie, et d’apprendre à gérer sa frustration.
La importancia del aburrimiento en el desarrollo infantil
Frases como « Me aburro » o « No sé qué hacer » son comunes en los hogares con niños. A menudo, la respuesta de los padres es proporcionar actividades constantes, desde videojuegos hasta pantallas, en un intento por mantener a los pequeños ocupados. Sin embargo, esta sobrecarga de estimulación puede limitar un aspecto crucial del desarrollo: el tiempo para aburrirse.
El aburrimiento como espacio de crecimiento
La psicóloga Etty Buzyn argumenta que, en nuestra sociedad de hiperactividad y rendimiento, es complicado convencer a los padres de los beneficios del aburrimiento. Al buscar constantemente mantener a sus hijos ocupados, los padres les privan de un espacio esencial para el desarrollo personal y la creatividad.
Derivados del aburrimiento
Imaginación y creatividad
Cuando los niños se aburren, tienen la oportunidad de dejar volar su imaginación. Actividades como construir castillos de cartón o inventar historias con peluches surgen de este estado. Una investigación de 2014 demuestra que el aburrimiento fomenta la creación de escenarios imaginativos, impulsando la exploración de ideas originales.
Fomento de la autonomía
El aburrimiento también permite a los niños desarrollar su autonomía. Cuando enfrentan el vacío, deben formular planes y establecer objetivos personales. Este proceso de autoorganización fortalece sus funciones ejecutivas y les ayuda a descubrir nuevas pasiones e intereses.
Desarrollo emocional a través del aburrimiento
Regulación de emociones
Contrario a lo que se podría pensar, colocar a un niño frente a una pantalla no siempre lo calma; en realidad, puede dificultar su capacidad para regular emociones y tolerar la frustración. El aburrimiento, aunque inicialmente incómodo, enseña a los niños a gestionar sus emociones de forma efectiva, convirtiendo lo negativo en positivo.
Cómo permitir que los niños se aburran
La profesora Margaret Murray sugiere que aprender a afrontar el aburrimiento requiere tiempo y práctica. Al responder a un niño que se queja de aburrimiento, es crucial normalizar esta experiencia. Frases como « También me aburro a veces, ¡confío en que encontrarás algo que te divierta! » pueden ser útiles.
Creando un ambiente adecuado
Proporcionar un entorno seguro donde el niño pueda experimentar el aburrimiento es fundamental. Para los más pequeños, incluso cinco minutos de aburrimiento pueden ser un buen comienzo. A medida que se familiarizan con esta sensación, aprenderán a encontrar soluciones creativas por sí mismos.
Ofertas de opciones
Si el niño ya muestra cierta autonomía, ofrécele opciones como leer un libro, realizar una actividad manual o simplemente descansar. Con el tiempo, aprenderán que el aburrimiento puede ser un trampolín hacia la creatividad y la autoexploración.





