
La Controversia por la Primera Granja Agrivoltaica en Oise
Conflicto en Versigny
La comunidad de Versigny, en la región de Oise, se encuentra en medio de una intensa batalla legal por un proyecto ambicioso: la instalación de 72,000 paneles solares en 53 hectáreas de tierras agrícolas. Este proyecto, conocido como Greenlight Valois, busca generar suficiente electricidad para abastecer a una ciudad de 15,000 habitantes, pero ha encontrado una resistencia feroz entre los residentes locales.
Sandrine Flouré, miembro del colectivo “Ciudadanos comprometidos en la defensa del país del Valois” (CEPDV), destaca que, hasta el momento, “nadie ha ganado, nadie ha perdido”. Sin embargo, la mayoría de los habitantes están decididos a seguir luchando contra esta iniciativa que consideran amenazante para su entorno.
Reacción Inicial y Proceso Judicial
El descontento por el proyecto comenzó hace dos años cuando los residentes se enteraron de la propuesta. A pesar de la gran oposición, en diciembre de 2024, una investigación pública favoreció el proyecto y la autoridad competente emitió un permiso para su construcción. Esto llevó a un grupo de ciudadanos, junto con varias asociaciones, a impugnar la decisión ante el tribunal administrativo de Amiens.
El 6 de febrero de 2026, el tribunal detectó irregularidades en el proceso de autorización y dio un plazo de siete meses al prefecto y al promotor TTR Energy para presentar un permiso de construcción modificado.
La Decisión del Tribunal
Uno de los puntos críticos que surgieron en la audiencia fue que el tribunal determinó que el prefecto no tenía autoridad para otorgar el permiso; esa responsabilidad recaía en los dos alcaldes locales. Sin embargo, una nueva ley recientemente aprobada podría cambiar este aspecto, lo que genera escepticismo y frustración en la comunidad.
Sandrine Flouré expresó su indignación: “Es inadmisible. Aunque el prefecto actuó en ilegalidad, parece que esto se permitirá ahora.”
Impacto Ambiental y Preocupaciones Locales
Los opositores al proyecto han planteado múltiples preocupaciones sobre el impacto ambiental. El tribunal también ha señalado deficiencias en el estudio de impacto ambiental, como la falta de un análisis del balance de carbono del proyecto y la necesidad de medidas adecuadas para proteger la flora y la fauna durante la fase de construcción.
Uno de los residentes recordó que, años atrás, se plantaron manzanos en la propiedad con el objetivo de atraer a los murciélagos, que ahora podrían estar en peligro debido a la atracción de insectos hacia los paneles solares.
Defensa Comunitaria y Respuesta del Promotor
A pesar de las preocupaciones y del veredicto inicial favorable al proyecto, la comunidad sigue firme en su oposición. “No nos dejaremos hacer”, afirma Flouré, indicando que continuarían luchando incluso si se aprobaran nuevas medidas legales.
Por otro lado, el jefe de proyecto de TTR Energy, Léopold Santerre-Filleux, se muestra confiado en que el tribunal ha validado la coherencia del proyecto y su alineación con los objetivos del territorio. “Estamos preparados para reforzar algunos puntos, especialmente en lo que respecta al estudio de impacto”, señaló.
Conclusiones
El conflicto sobre la instalación de la granja agrivoltaica en Oise es un caso emblemático que destaca el delicado equilibrio entre el desarrollo sostenible y la preservación del medio ambiente local. Mientras las partes continúan su lucha en el tribunal, el futuro de este proyecto y su impacto en la comunidad sigue siendo incierto. La historia de Versigny es un llamado a la reflexión sobre cómo las energías renovables pueden coexistir con la agricultura y la vida rural, un dilema que afecta a muchas regiones en el mundo.
