
El fenómeno del coaching: entre el desarrollo personal y las sectas
El reciente filme “Gourou”, dirigido por Yann Gozlan, plantea interrogantes sobre la delgada línea que separa a los coachs de desarrollo personal de los auténticos “gourus”. Este tema ha sido analizado extensamente por la Miviludes, la misión de vigilancia y lucha contra las sectas en Francia. La pregunta central es: ¿dónde acaba el acompañamiento y dónde comienza la manipulación?
La influencia del coaching en la sociedad actual
Frases como “¡Lo que deseas, es lo que eres!” resuenan en la mente de quienes asisten a talleres liderados por figuras carismáticas como Coach Matt, interpretado por Pierre Niney. Este tipo de coaching, basado en grandes reuniones colectivas, tiene sus raíces en la cultura estadounidense. Según el profesor de psicología Yves-Alexandre Thalmann, este fenómeno ha tomado forma en el contexto europeo, donde los “gourus” a menudo operan bajo la superficie.
Un aumento alarmante de los casos reportados
La Miviludes ha informado que entre 2015 y 2024, el número de denuncias relacionadas con prácticas sectarias ha aumentado considerablemente. La crisis sanitaria y el confinamiento han propiciado la propagación de discursos conspirativos. Como señala el Ministerio del Interior, esto ha fomentado un aumento en la vulnerabilidad de las personas, haciéndolas más propensas a caer en manos de líderes manipuladores.
Instrumentalización de creencias y manipulación
Estos coachs a menudo promueven un regreso a lo “auténtico”, apelando a la nostalgia por tradiciones y creencias ancestrales. Sin embargo, la Miviludes advierte que no son las creencias en sí las problemáticas, sino su utilización para manipulación y control. Esto puede resultar en consecuencias devastadoras, como deterioro de la salud mental, abusos financieros, y hasta agresiones físicas y sexuales.
Los mecanismos de la manipulación: emprise y vulnerabilidad
Los coachs operan creando un vínculo de confianza con sus “clientes”, dándoles la impresión de pertenencia a una “gran familia”. Esta sensación de cercanía se convierte en un vehículo para la manipulación. Los coachs utilizan tácticas como el “love-bombing”, alternando entre momentos de afecto y desprecio para mantener a las víctimas en un estado constante de vulnerabilidad.
¿Cómo regular el coaching profesional?
Una de las preguntas más pertinentes es cómo regular el coaching. En Francia, actualmente no se requiere ningún título para empezar un negocio de coaching, lo que complica la posibilidad de establecer un estándar. Aunque existen cursos y formaciones, la regulación efectiva del sector sigue siendo un dilema debido a la libertad de creencias.
El país ha tomado medidas para combatir estas problemáticas, como la ley sobre emprise mental en 2021 y la criminalización del abandono de cuidados en 2024. Sin embargo, la falta de un marco regulatorio efectivo para el coaching sigue planteando desafíos significativos.
Conclusión: el camino hacia la concienciación y la prevención
El fenómeno del coaching debe ser abordado con cautela. La línea entre el desarrollo personal y la manipulación puede ser difusa, y es fundamental que la sociedad esté alerta ante las posibles derivaciones sectarias. La educación y la concienciación son claves para prevenir abusos en este ámbito, asegurando que las personas busquen apoyo genuino y no caigan en las trampas de los gourus manipuladores.



