
MATHIEU THOMASSET / Hans Lucas via AFP
La France en « situation exceptionnelle » de crue
La France se enfrenta actualmente a una « crue généralisée » y « exceptionnelle », según advirtió Vigicrues. Tras días de intensas lluvias y la violenta tempête Nils, más de una veintena de departamentos están bajo alerta naranja y dos en alerta roja: Gironde y Lot-et-Garonne. La situación no ha terminado y las autoridades han extendido las alertas a lo largo de la semana.
Impacto de las lluvias
Desde el miércoles, las condiciones han empeorado. Vigicrues ha reportado que varios ríos han alcanzado niveles de desbordamiento, causados por « fortes cumuls de lluvia que han caído sobre suelos ya saturados, con registros que oscilan entre 60 y 150 mm en 72 horas, especialmente en el Massif Central y la vallée de la Garonne.
Afectados y evacuaciones
Más de 900 personas han sido evacuadas en 20 municipios de Lot-et-Garonne, debido al daño en las diques naturales. En Bergerac, cerca de treinta personas han sido evacuadas preventivamente. El fenómeno está afectando prácticamente a todo el territorio francés, un hecho señalado por Mathieu Lefèvre, ministro de la Transición Ecológica.
Dificultades operativas para Enedis
Mientras tanto, Enedis enfrenta grandes desafíos para restablecer la electricidad. El 70% de los clientes ya han recuperado el suministro, pero más de 260,000 hogares siguen sin electricidad. Las inundaciones han complicaron las labores de los técnicos. Eric Van der Vliet, director territorial de Enedis, mencionó que muchas áreas son «totales inaccesibles ». Un ejemplo es la localidad de Saint-Palais de Négrignac, donde operativos han tenido que recurrir a generadores eléctricos temporales debido a condiciones extremadamente peligrosas.
El camino a la recuperación
La presidenta de Enedis, Marianne Laigneau, indicó que se han movilizado 3,000 empleados y se están utilizando decenas de helicópteros y generadores. La situación en las zonas afectadas sigue siendo crítica, con rutas bloqueadas y árboles caídos que complican aún más las intervenciones. El regreso a la normalidad, según los expertos, tomará más tiempo de lo esperado.
En resumen, la situación en Francia continúa siendo alarmante y exige atención inmediata y respuestas coordinadas para mitigar los efectos de esta catástrofe natural. La comunidad debe permanecer unida mientras enfrentan estos desafíos y se impulsan los esfuerzos de recuperación.



