La esperanza renace en el sector textil de Bangladesh
Las elecciones programadas para este jueves se presentan como una oportunidad crucial para los millones de trabajadores de la industria de la confección en Bangladesh. Este sector, vital para el país, ha experimentado una caída de exportaciones durante seis meses consecutivos, afectado por aranceles de EE.UU. y la inestabilidad política y laboral. En un país de 175 millones de personas, alrededor de cuatro millones de trabajadores, en su mayoría mujeres, son quienes sostienen esta industria, que representa el 80% de las exportaciones y más del 10% del Producto Interno Bruto (PIB).
La crisis actual del sector
La situación del sector textil es crítica. Así lo expresó Mohiuddin Rubel, director adicional de Denim Expert Ltd, que suministra a marcas como H&M. Para muchos, estas elecciones representan la última oportunidad para salvar una industria que no solo es fundamental para la economía, sino que también emplea a millones de personas. Los propietarios de fábricas reclaman estabilidad política a largo plazo, un mecanismo salarial sostenible y costos de energía competitivos.
Compromisos políticos
Los principales partidos políticos, el Partido Nacionalista de Bangladesh y Jamaat-e-Islami, han reconocido la necesidad de diversificar la economía más allá de la confección. En sus redes sociales, Jamaat advirtió que “no podemos depender de una sola industria para siempre” y se comprometió a impulsar otros sectores como el cuero, el yute y la agroindustria.
Impacto de los aranceles de Trump
Los aranceles impuestos por EE.UU. han sido catalogados como un “gran desastre” por los dueños de fábricas. Desde abril de 2025, la administración de Trump ha desarrollado una política de aranceles que ha aumentado a niveles perjudiciales, impactando negativamente en la estabilidad de ordenes que reciben estas fábricas.
La reciente negociación ha permitido una reducción de aranceles, llegando al 19% después de varios ajustes, lo cual ofrece un pequeño alivio. Sin embargo, las fábricas dependían de un acceso preferencial que en el pasado era de aproximadamente un 15% de arancel.
Un respiro ante un futuro incierto
El nuevo acuerdo permite que una parte del volumen de exportaciones de Bangladesh entre sin aranceles, pero su éxito dependerá del ajuste de la cadena de suministro y de cómo se implementen las cuotas. Fazlee Shamim Ehsan, vicepresidente de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Tejidos de Bangladesh, expresó que “no hay estabilidad; algunos meses hay órdenes pequeñas y otros grandes, pero el mercado es muy impredecible”.
Inestabilidad y sus consecuencias
La inestabilidad política ha contribuido a una disminución en las exportaciones. Los ataques a medios de comunicación y la falta de un gobierno electo desde la huida de Sheikh Hasina en 2024 han generado un clima de incertidumbre que ahuyenta a los compradores. Según Md. Shehab Udduza Chowdhury, vicepresidente de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Bangladesh, “nunca ha sido tan malo antes”.
Demandas laborales y presión del mercado
Las demandas laborales han aumentado, especialmente después de que los sindicatos solicitaran un salario mínimo de 23,000 taka, un incremento significativo respecto al de 8,300 taka fijado en 2019. La respuesta del gobierno interino ha sido elevar el incremento anual a un 9%, pero los manufactores advierten que esto ha incrementado su carga financiera.
A pesar de los desafíos, muchos en la industria ven con optimismo el próximo proceso electoral. Para Faisal Samad, director de BGMEA, “la oferta de un arancel recíproco del 0%, junto con la esperanza de un gobierno electo, podría significar una mejora para la industria de prendas de confección”.

