La Expiración del Tratado New Start: Un Cambio Crucial en el Control Nuclear
La expiración del tratado New Start, el último vínculo formal entre Estados Unidos y Rusia para el control de armas nucleares, marca el fin de una era. Esta situación genera temores sobre una posible reanudación de la carrera armamentista entre ambas potencias. Pero, ¿en qué consistía realmente este tratado que estuvo vigente más de quince años?
Un Acuerdo Firmado Entre Obama y Medvédev
El tratado New Start, cuyo nombre completo es “Tratado entre los Estados Unidos de América y la Federación de Rusia relativo a las medidas de reducción y limitación adicionales de los armamentos ofensivos estratégicos”, fue firmado en 2010 en Praga por los presidentes Barack Obama y Dmitri Medvédev. Este acuerdo surgió en un contexto de intento de “reiniciar” las relaciones entre Washington y el Kremlin, conocido como la política de “reset”.
New Start reemplazó a dos tratados anteriores: el START I, que expiró en 2009, y el SORT, cuyo vencimiento estaba programado para 2012. Mientras que inicialmente se preveía que el tratado terminara en 2021, fue prorrogado hasta 2026 gracias a un acuerdo de última hora entre Moscú y la administración de Joe Biden a inicios de 2021, antes de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
Contenido del Tratado New Start
El New Start limitaba los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia a un máximo de 1,550 ojivas estratégicas ofensivas desplegadas por cada país, lo que representa una reducción de cerca del 30% respecto a las cifras previas de 2002. Además, el tratado establecía un límite de 800 lanzadores y bombarderos pesados.
Otra característica importante del tratado era la realización de inspecciones mutuas en instalaciones militares, un principio clave de la política de desarme que remonta a la famosa frase “confía pero verifica”, del ex presidente Ronald Reagan. Sin embargo, estas inspecciones fueron un factor que terminó debilitando el acuerdo.
El Declive de la Sustancia del Tratado
En agosto de 2022, Rusia suspendió las inspecciones estadounidenses que se realizaban en sus instalaciones militares, justificando esta acción como respuesta a las restricciones en las inspecciones rusas en Estados Unidos. Desde entonces, las inspecciones han cesado, limitando el impacto del tratado a la mera existencia de los límites establecidos.
A pesar de propuestas para extender el tratado, como la del presidente ruso Vladimir Putin en septiembre de 2025, Estados Unidos no avanzó en negociaciones serias. Como comentó la experta Héloïse Fayet del Instituto francés de relaciones internacionales (Ifri), la parte más crítica del New Start, las inspecciones y la verificación, no estaban incluidas en las propuestas de extensión.
Un Futuro Preocupante
La expiración del New Start debilita considerablemente el marco global para el control de armas nucleares. La OTAN ha pedido “moderación y responsabilidad” tras el cese del tratado, mientras que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha instado a ambos países a llegar a un nuevo acuerdo de desarme nuclear, describiendo el momento como “grave para la paz y la seguridad internacionales”.
Incluso el Papa, que rara vez se pronuncia sobre temas nucleares, ha llamado a prevenir una nueva carrera armamentista. Este contexto resalta la necesidad urgente de que Estados Unidos y Rusia reaprendan a dialogar sobre desarme en un mundo cada vez más volátil. La falta de un marco regulatorio adecuado podría llevar a un aumento de las tensiones y a un renovado enfoque en la militarización global.
