
CHARLY TRIBALLEAU / AFP
Tom Homan, el “zar de las fronteras” de Donald Trump, fue enviado a Minneapolis para apaciguar las tensiones generadas por la violencia reciente. El 4 de febrero, anunció el retiro inmediato de 700 agentes de inmigración.
Tensión en Minneapolis
La ciudad ha vivido semanas de exacerbada tensión, intensificada por la muerte de dos manifestantes a manos de agentes federales. Homan, durante una conferencia de prensa, destacó que este movimiento representa un gesto de desescalada en un contexto donde las demandas de la comunidad local para disminuir la presencia de autoridades migratorias han sido incesantes.
Un retiro parcial, pero ¿realmente efectivo?
Pese al anuncio del retiro, la comunicación de Homan fue ambigua respecto al ámbito de este retiro. No quedó claro si 700 agentes dejarían únicamente la ciudad de Minneapolis o si esto aplicaría a todo el estado de Minnesota. Según sus propias palabras, aún quedarían alrededor de 2000 efectivos en la región.
La ambigüedad del mensaje
Los comentarios de Homan generaron confusión, mostrando un mensaje dual. Por un lado, exaltó la colaboración con las autoridades locales, que están en contra de la masiva presencia de agentes de inmigración. Por otro lado, reafirmó el compromiso de Trump con las expulsiones masivas y la continuación de operaciones regulares de control de inmigración. Así, Homan afirmó que no partiría de Minneapolis hasta que “todo” estuviera “terminado”.
Consecuencias de la presencia policial
La violencia y el enfoque de las operaciones de los agentes de inmigración han suscitado serias críticas. Homan mencionó que las acciones de su departamento habían llevado a la detención de criminales, pero ello no ha mitigado el impacto negativo en la comunidad. La presencia robusta de ICE ha sido descrita por algunos, como el alcalde Jacob Frey, como un elemento que “desgarra familias y aterroriza barrios”, además de tener efectos perniciosos sobre la economía local.
Retórica y consecuencias recientes
La violencia y las muertes de los manifestantes han intensificado el debate sobre la brutalidad policial y la “rhetorique haineuse” (retórica de odio) que, según Homan, ha contribuido a la escalada de los acontecimientos en Minneapolis. Esta retórica, en su opinión, ha llevado a un “baño de sangre”, algo que él y la administración desean evitar en el futuro.
Manifestaciones en aumento
A pesar de las bajas temperaturas, la resistencia de la comunidad continúa. Miles de personas han salido a las calles a manifestarse contra la presencia policial, un signo claro de la oposición local ante las políticas de inmigración de Trump y la forma en la que se están llevando a cabo.
En conclusión, mientras el anuncio de Homan parecía un intento de calmar las tensiones, las ambivalencias en su mensaje y la persistente problemática en Minneapolis sugieren que el camino hacia una resolución pacífica aún será complejo.


