
ROBERTO SCHMIDT / AFP
Après Renee Good, un hombre estadounidense más asesinado en Minneapolis por la policía de inmigración (foto de ilustración tomada el 24 de enero de 2026 en Minneapolis)
Un ciclo de violencia en Minneapolis
La violencia en Minneapolis parece no tener fin. La tensión en la ciudad ya estaba disparada tras la muerte de Renee Good, una mujer asesinada por la policía de inmigración (ICE) el 7 de enero. En un nuevo episodio trágico, otro hombre fue abatido por agentes federales el 24 de enero, lo cual ha encendido nuevamente los ánimos de la comunidad.
La brutalidad policial en redes sociales
Una video no verificado, que circula en redes sociales, muestra un grupo de personas acosando a un hombre que lucha por liberarse. En el clip, se escuchan varios disparos y el hombre cae al suelo. La persona que graba, aterrorizada, pregunta incrédulamente: “¿Lo han matado? ¡No otra vez!”.
Reacciones oficiales y protestas
Tim Walz, gobernador del estado de Minnesota, se pronunció tras el incidente, señalando que “Minnesota ha tenido suficiente. Esto es ignominioso”. La municipalidad de Minneapolis también expresó su preocupación por los “nuevos tiroteos” relacionados con las fuerzas federales que han estado presentes en la ciudad, donde las manifestaciones en contra de la ICE han ido en aumento.
Detalles del tiroteo
La versión del DHS
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicó que el hecho ocurrió durante una “operación dirigida” contra un “migrante ilegal buscado por violencia”. Según ellos, un hombre armado se acercó a los agentes, quienes supuestamente intentaron desarmarlo.
La defensa del agente
El DHS defendió la acción del agente que disparó, afirmando que actuó en “legítima defensa” ante la percepción de que su vida y la de sus colegas estaban en peligro. Sin embargo, este relato ha generado escepticismo entre los ciudadanos, quienes se cuestionan la narrative oficial.
Protestas y represión policial
La trágica muerte del hombre de 37 años resultó en manifestaciones inmediatas, donde se reportó el uso de gas lacrimógeno contra los protestantes. Según informes, hasta 200 manifestantes llegaron al lugar, lo que llevó a las autoridades a implementar medidas de control de multitudes para proteger tanto al público como a los agentes presentes.
¿Qué sigue para Minneapolis?
Las voces de protesta no cesan, y el clamor por justicia aumenta. El alcalde Jacob Frey instó a la ICE a abandonar la ciudad y preguntó: “¿Cuántos estadounidenses más deben morir o resultar heridos antes de que esta operación termine?”. La comunidad sigue a la espera de respuestas claras sobre la creciente violencia y la falta de rendición de cuentas por parte de las fuerzas del orden.
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