
Las representantes de la CGT en la residencia de ancianos (Ehpad) Saint-Jacques han denunciado las condiciones precarias de un establecimiento que, a su juicio, afecta directamente la dignidad y el bienestar de los residentes.
Condiciones Inadecuadas en el Ehpad Saint-Jacques
Tras las quejas de los empleados, las representantes sindicales de la CGT han alzado nuevamente la voz sobre el estado de la infraestructura del Ehpad Saint-Jacques. Según ellas, las instalaciones y la arquitectura están tan deterioradas que impactan negativamente sobre la atención que se puede proporcionar a los ancianos.
“Es un establecimiento que ya no es apto para acoger dignamente a los residentes”, argumenta Valérie Krisakis, ayudante de enfermería y secretaria sindical, describiendo el sitio como “agotado”.
Impacto en la Calidad de Vida de los Residentes
Las preocupaciones principales se centran en la higiene, la privacidad y la seguridad de los ancianos. Aurélie Chancel, también asistente de enfermería, destaca las limitaciones, como la disponibilidad de solo dos duchas para todos los pacientes, lo que resulta en que sólo reciban una ducha a la semana.
La configuración de las habitaciones es otro punto de conflicto. El establecimiento cuenta con 19 habitaciones dobles y 40 simples, lo que plantea serias dudas sobre el respeto a la intimidad de los residentes, especialmente considerando su elevado nivel de dependencia.
La Denuncia de la CGT sobre Maltrato Institucional
La CGT sostiene que todas estas limitaciones han generado lo que definen como “maltrato institucional”. “Hacemos más trabajo de carga y descarga que atención directa”, resume Krisakis, subrayando la ansiedad y frustración que sienten los trabajadores diariamente.
Ante esta situación, el sindicato rechaza la idea de rehabilitar el edificio actual, considerándola “técnicamente imposible” y “extremadamente costosa”. El edificio, que tiene más de 180 años, requiere soluciones más drásticas.
Reclamo de Nuevos Edificios
La CGT y la mayoría del personal piden la reconstrucción de la instalación. Han recordado que el proyecto para la renovación está estancado desde hace más de diez años, a pesar de que se asignaron más de 3.5 millones de euros para su mejora.
“El terreno ya está disponible, no hay excusas”, exclama Krisakis. Las autoridades municipales también apoyan el proyecto, pero la falta de compromiso por parte de otros actores es un obstáculo que frena el avance.
Demandas Claras de las Autoridades
El personal exige una mesa redonda que incluya a la dirección, el consejo departamental y la ARS, buscando un calendario claro para el financiamiento. Como señalan los enfermeros, “los diferentes actores juegan a pasarse la bola”.
Mientras tanto, la prioridad sigue siendo garantizar un “acogimiento digno, seguro y respetuoso” para los residentes. Sin embargo, la situación actual deja a los ancianos del Ehpad Saint-Jacques en una posición vulnerable.
Incidentes de Seguridad: Un Llamado de Atención
Un incendio reciente en el Ehpad ha puesto de relieve la fragilidad de la seguridad en el establecimiento. Aunque se culpó al residente por imprudencia, los trabajadores afirman que el anciano estaba bajo tratamiento sedante, lo que complica aún más la situación de cuidado.
A pesar de la respuesta rápida del personal durante el incidente, que pudo salvar a todos los residentes, ciertos problemas de seguridad continúan. La funcionalidad intermitente de los ascensores ha llevado a que algunos ancianos, con movilidad reducida, queden atrapados en sus habitaciones.
Estos incidentes resaltan el estado crítico de un establecimiento que enfrenta serios problemas estructurales y de gestión, lo que deja a los residentes expuestos a un cuidado insuficiente.




