
El nuevo servicio de la SNCF que excluye a los menores de 12 años
La Société Nationale des Chemins de fer Français (SNCF) ha lanzado un controvertido servicio llamado “Optimum”, una clase que promete “viajar con alta calidad” pero que ha suscitado la indignación de la alta comisionada para la infancia, Sarah El Haïry. Este nuevo espacio, por reglamento, está prohibido para niños menores de 12 años, lo que plantea importantes cuestiones sobre la inclusión familiar en el transporte público.
¿Qué es la clase “Optimum”?
La clase “Optimum” se introdujo en enero para reemplazar la anterior “Business Première” y está diseñada principalmente para viajeros de negocios que buscan un entorno más tranquilo y cómodo. Sin embargo, la cláusula que excluye a los niños ha generado reacciones negativas en muchos sectores de la sociedad.
Reacciones de la alta comisionada para la infancia
Sarah El Haïry ha expresado su desacuerdo con esta política. En declaraciones a los medios, subrayó que es “choquante” que el confort de los adultos esté vinculado a la ausencia de niños. Según ella, esta mentalidad envía señales negativas sobre las familias y la crianza de los hijos. Además, cuestionó cómo la SNCF piensa en las familias al desarrollar servicios como “Optimum”.
Cláusulas de exclusión y reacciones del público
En el sitio web de la SNCF, se menciona que una de las ventajas de viajar en este nuevo espacio es que los “niños no están aceptados”. Aunque en un desarrollo posterior, la SNCF especificó que el “espacio tranquilo” es accesible a partir de 12 años, asegurando que los más pequeños son bienvenidos en el resto del tren.
Esta rectificación no ha sido suficiente para calmar a la alta comisionada. Sara enfatiza que “viajar con niños no es un problema a corregir, sino una realidad a acompañar”. Su postura refleja un llamado a la inclusión y al reconocimiento de las familias en todas las esferas de la sociedad.
La respuesta de la SNCF a las críticas
Frente a las críticas, la SNCF ha intentado posicionarse de forma más positiva. A través de su cuenta de Instagram, aseguraron que “todos los niños son bienvenidos a bordo de nuestros trenes” y destacaron las tarifas atractivas destinadas a las familias. En su defensa, la empresa aclara que el servicio “Optimum” abarca un espacio relativamente limitado, con menos de 40 asientos en los TGV.
Implicaciones a largo plazo
Sarah El Haïry ha manifestado su intención de mantener un diálogo con Jean Castex, el presidente de SNCF, para discutir la implementación de servicios más inclusivos. Su enfoque resalta la necesidad de una mayor sensibilidad hacia las familias y sus necesidades en el transporte público, especialmente en el contexto actual de descenso en la natalidad.
Conclusión
La controversia en torno a la clase “Optimum” de la SNCF pone de relieve un dilema importante sobre cómo las políticas de servicios públicos pueden afectar a las familias. A medida que la sociedad avanza hacia una mayor inclusión, es crucial que se consideren las necesidades de todos los grupos, incluidos aquellos con niños. La respuesta de la SNCF y las acciones futuras de la alta comisionada serán fundamentales para determinar si este nuevo servicio se adapta mejor a las realidades de la vida familiar en el transporte público.


