El impacto del desorden en el arribo de la selección senegalesa
Durante la reciente conferencia de prensa en Rabat, Pape Thiaw, el entrenador de la selección de Senegal, expresó su descontento por la falta de seguridad al recibir a su equipo en la estación ferroviaria. Con más de 300 periodistas presentes, se esperaba que este evento fuera un momento de celebración, pero las circunstancias lo convirtieron en una ocasión tensa. Thiaw llegó con 25 minutos de retraso debido a un problema con la escolta, y su primer comentario fue un fuerte reclamo sobre la caótica llegada de los Lions de la Teranga.
Una señal de alerta para el fútbol africano
El técnico senegalés tocó un punto crítico al señalar que la imagen de África estaba en juego. Tras el minuto de silencio dedicado al periodista maliense Mohamed Soumaré, Thiaw subrayó que la falta de seguridad expuso a sus jugadores a una multitud descontrolada, resaltando la peligrosidad que podría haber representado la situación: “S’il y avait eu des individus mal intentionnés, tout pouvait se passer”. Esta declaración no solo refleja una preocupación legítima por la seguridad sino también una crítica a la organización del torneo, que debe elevarse a estándares más altos.
Reacción de la Federación Senegalesa
La reacción de la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) fue inmediata, emitiendo un comunicado en el que se quejaban de la ausencia de un dispositivo de seguridad adecuado. La FSF afirmó que la falta de medidas adecuadas había creado un ambiente comprometedor para los jugadores y el cuerpo técnico, incompatible con la envergadura de una final continental.
Un llamado a la celebración
A pesar de este contratiempo, Pape Thiaw se mostró optimista en que la final del domingo sea una verdadera fiesta para África. “Nuestra competición, antes, nadie la miraba. Hoy la hemos llevado muy alto, no debemos arruinar eso”, aseguró. Este comentario resalta la responsabilidad de los organizadores y la importancia de brindar una experiencia positiva tanto para los equipos como para los aficionados.
El desafío ante Marruecos
De cara al partido contra Marruecos, Thiaw reconoció que su equipo no sería el favorito, dado que los marroquíes ocupan el primer puesto en el ranking de la CAF y el undécimo en el de la FIFA. Sin embargo, también dejó claro que Senegal ha trabajado arduamente para llegar a esta final y no tiene la intención de ceder fácilmente ante su rival.
La determinación del equipo senegalés
Moussa Niakhaté, defensor del Lyon, también expresó su deseo de mantener el respeto hacia Marruecos, destacando la hermandad entre ambos países. Alude a un enfoque que no solo busca ganar, sino también celebrar y honrar el espíritu de competencia que define la Copa Africana de Naciones.
El mensaje de unidad y respeto entre Senegal y Marruecos es fundamental. Ambos países comparten una rica historia y, a pesar de la rivalidad en el campo, el objetivo es ofrecer un espectáculo que resalte lo mejor del fútbol africano. Thiaw, con su enfoque firme y esperanzador, busca no solo un triunfo en el tablero, sino también elevar la experiencia del torneo como un todo.
En conclusión, la final de la CAN 2025 entre Senegal y Marruecos representa mucho más que un simple partido; es una oportunidad para demostrar que el fútbol puede ser una fuerza unificadora en el continente africano, siempre y cuando se maneje con la seriedad y el respeto que merece.


