Aymeric Devoldère: Un regreso triunfal a su colegio con un César en la mano
La sorpresa llegó en un sacos, escondido entre papeles y recuerdos. Aymeric Devoldère, el reconocido chef monteur son del aclamado filme Emilia Pérez, hizo su aparición en el colegio Marie Curie de Troyes, donde compartió su experiencia con los alumnos de tercero. La estatua del César, premio al mejor sonido, fue descifrada y pasó de mano en mano, iluminando los rostros de jóvenes admiradores.
Un artista vuelve a sus raíces
Devoldère, que ha logrado hacer historia en el mundo del cine, regresó al lugar donde pasó su adolescencia. Recibido cálidamente, expresaba su alegría y emoción al recordar los años que pasó allí. Durante cerca de dos horas, explicó su trayectoria profesional y académica, marcada por su paso por escuelas especializadas en cine, incluyendo la École nationale supérieure Louis-Lumière y la Fémis.
Inspiración y conexión con los estudiantes
Invitado como parte de la iniciativa “Un Artista a la Escuela”, Devoldère compartió anécdotas y motivaciones. A pesar de la fama y el reconocimiento, mostró una humildad desconcertante. Habló sobre sus comienzos y la influencia de la educación pública en su vida, enfatizando que “en Francia, todavía hay muchas oportunidades” para los jóvenes que se esfuerzan.
Un apasionante viaje por el sonido del cine
Su participación en más de 80 películas le ha proporcionado una vasta experiencia, y fue parte esencial del proceso de creación de Emilia Pérez. La película, que se desarrolla en un contexto mexicano, representó un desafío logístico para el equipo sonoro. A través de un video, Devoldère mostró cómo se recreó la atmósfera de un mercado al aire libre, destacando la importancia del sonido en la narrativa cinematográfica.
Interacción enriquecedora
Las preguntas de los estudiantes fluyeron rápidamente. Uno de ellos preguntó si alguna vez había considerado dejar su carrera. La respuesta de Devoldère fue clara: “No, siempre he disfrutado lo que hago”. Su pasión por el sonido y el cine resuena en cada palabra, y su compromiso es evidente en su trayectoria laboral.
Reconocimientos y nuevos desafíos
El César que ganó representa no solo un reconocimiento personal, sino también una validación del esfuerzo colectivo detrás de Emilia Pérez. Aunque su vida ha cambiado tras el premio, Devoldère se considera más un artesano que un artista, dedicando su arte al servicio de directores como Jacques Audiard.
Mirando hacia el futuro
Ahora, Devoldère se embarca en un nuevo proyecto: un diptyque sobre Charles de Gaulle, que se estrenará en 2026. Expectativas y desafíos lo acompañan, al igual que la dedicación a recrear ambientes sonoros históricos, entre ellos el famoso “Llamado del 18 de junio”.
La historia de Aymeric Devoldère es un ejemplo inspirador de perseverancia y pasión, un recordatorio de que cada sueño es alcanzable con esfuerzo y dedicación, reforzando la importancia de las oportunidades educativas.
