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Un ancien portrait de Donald Trump exposé à Washington en 2021, au sein de la prestigieuse National Portrait Gallery.
El Retrato de Trump en la National Portrait Gallery
La National Portrait Gallery de Washington ha estado en el centro de atención recientemente debido a los cambios en la exhibición del retrato de Donald Trump, el 45º y 47º presidente de Estados Unidos. Este retrato fue objeto de controversia, especialmente por la descripción que lo acompañaba, lo que llevó a la administración Trump a criticarlo abiertamente.
El pasado 10 de enero, varios medios destacados, como The Washington Post y The New York Times, informaron que la galería había retirado inscripciones que hacían alusión a eventos significativos de la presidencia de Trump, incluyendo las dos acusaciones de impeachment que enfrentó y el asalto al Capitolio por parte de sus seguidores el 6 de enero de 2021.
Cambios a la Descripción
La descripción anteriormente incluía detalles sobre los juicios políticos de Trump y su absolución por el Senado, lo que resultó incómodo para la administración. Según el texto original, Trump había sido “acusado dos veces por abuso de poder e incitación a la insurrección”, lo que llevó a un debate sobre la representación de su legado en una institución cultural tan importante como la National Portrait Gallery.
Un Nuevo Retrato Surge
Con la renovación de la exhibición, la galería ha reemplazado el retrato de Trump, anteriormente tomado por Matt McClain del Washington Post, por una nueva fotografía del fotógrafo de la Casa Blanca, Daniel Torok. Esta nueva imagen muestra a Trump en blanco y negro, con un estilo que muchos consideran “emblemático” del presidente, destacando su intensa mirada y postura decisiva.
Un portavoz de la Casa Blanca comentó que “su aura incomparable será visible y sentida en todos los rincones de la National Portrait Gallery”, lo cual resalta la intención de presentar una imagen positiva y poderosa de Trump.
El Rol del Smithsonian
La National Portrait Gallery, parte de la institución Smithsonian, se enfrenta a críticas y presiones en su representación de la historia estadounidense. A pesar de la actualización de la exhibición de Trump, el retrato de su predecesor, Bill Clinton, conserva referencias a su propio juicio político, lo que plantea preguntas sobre la consistencia en la narración histórica.
La ausencia de explicación por parte de la Casa Blanca y el Smithsonian sobre los cambios en la descripción ha aumentado la especulación sobre la influencia política en estas decisiones. Algunos ven esto como un intento de reescribir o suavizar la historia de la presidencia de Trump en un contexto más favorable.
El Debate Continúa
Estos cambios reflejan tensiones más amplias entre la política contemporánea y la representación del pasado en las instituciones culturales. Trump ha criticado abiertamente a los museos Smithsonian, acusándolos de “adoctrinamiento ideológico”. En marzo de 2025, incluso firmó un decreto para modificar el contenido de estas instituciones, que desde 1846 han sido consideradas guardianes de la historia estadounidense.
La controversia alrededor del retrato de Trump es un microcosmos de un diálogo más amplio sobre cómo se debe recordar el pasado y quiénes tienen la autoridad para contar estas historias. Al finalizar esta discusión, la pregunta de la representación histórica en el arte y la cultura estadounidense sigue viva.



