
### Contexto Histórico
A lo largo de la historia, las intervenciones de Estados Unidos en América Latina han provocado reacciones mixtas en la comunidad internacional, particularmente en Europa. En 1989, François Mitterrand se abstuvo de condenar la invasión estadounidense de Panamá, donde fue capturado Manuel Noriega, un general con vínculos oscuros con el narcotráfico.
En un giro de eventos similar, en 2026, Nicolás Maduro fue arrestado bajo acusaciones relacionadas con el narcotráfico. A pesar de las controversias, la respuesta del presidente francés Emmanuel Macron ha reflejado, en esencia, la de su predecesor.
### Respuesta de Macron ante la Captura de Maduro
Emmanuel Macron, tras la captura de Nicolás Maduro, enfatizó la “illegitimidad” de su gobierno, haciendo eco de las palabras de Mitterrand. Según Macron, las circunstancias políticas en Venezuela justifican la intervención, a pesar de que la “método” utilizada por Estados Unidos no fue apoyada por Francia.
Esto ha suscitado críticas, incluso entre sectores de izquierda en Francia, quienes ven un paralelismo inquietante entre ambas circunstancias. La falta de una condena explícita a la intervención estadounidense destaca una continuidad en la política exterior francesa.
### El Legado de Mitterrand
François Mitterrand, en su momento, hizo un “sí, pero” sobre la intervención en Panamá. Aunque lamentó la situación, su respuesta se centró en las acciones de Noriega y su compromiso con el narcotráfico y otros delitos. Similarmente, hoy en día, Macron ha abordado la captura de Maduro con un enfoque en la necesidad de defender el orden internacional y la “soberanía popular”.
Ambos líderes han usado el contexto de las elecciones presidenciales en sus respectivos países para enmarcar sus posiciones. En 1989, Mitterrand mencionó los “graves incidentes” que rodearon a Noriega, y Macron ha hecho un paralelo con las elecciones de 2024 en Venezuela, donde afirma que el verdadero ganador fue el opositor Edmundo González Urrutia.
### Derecho Internacional en Cuestión
La intervención de Estados Unidos en Panamá y la captura de Maduro plantean preguntas sobre la legalidad internacional. La Carta de las Naciones Unidas establece que se deben evitar acciones que afecten la soberanía de un país. Los dos casos presentan un dilema sobre si las intervenciones han violado este principio.
Macron, al igual que Mitterrand, ha justificado la falta de una condena explícita al uso de la fuerza por parte de Estados Unidos afirmando que se deben considerar las circunstancias políticas que llevaron a estas acciones.
### Conclusión
Las políticas de intervención estadounidense en América Latina, reflejadas en los casos de Noriega y Maduro, siguen siendo un terreno espinoso. Las respuestas de Mitterrand y Macron, aunque en contextos muy diferentes, muestran una línea coherente en la política exterior francesa, que a menudo evita una condena directa a las acciones de Estados Unidos, priorizando el contexto político por encima de la defensa categórica del derecho internacional.
Este escenario pone de manifiesto el desafiante equilibrio que deben mantener los líderes europeos en relaciones con América Latina, en un momento donde la soberanía y el principio de no intervención son más relevantes que nunca.



