
MAXIME SCHMID / AFP
La delicada tarea de identificación de víctimas
La identificación de las 40 personas que perdieron la vida en el devastador incendio de un bar en Crans-Montana, Suiza, el 1 de enero de 2026, se ha convertido en una misión urgente y crucial. Esta actividad ha sido declarada como una «prioridad absoluta» según Pierre Antoine Lengen, jefe de la Policía Judicial. El desafío se complica aún más por la ausencia de una lista de los presentes, lo que convierte esta tragedia en una «catástrofe abierta», a diferencia de los accidentes cerrados que permiten contar con listas de pasajeros, como en un accidente aéreo.
Retos en la identificación de víctimas
Las autoridades han recurrido al Disaster Victim Identification (DVI), un organismo especializado en la identificación de víctimas de desastres. Este equipo multidisciplinario, que incluye policías, forenses y dentistas, enfrenta un proceso «complejo» que requiere una meticulosidad extraordinaria. Según el coronel Laurent Chartier, director adjunto del Instituto de Investigación Criminal, las diferencias en la naturaleza del desastre prefabricado y el caos de un bar lleno complican la tarea de identificación.
Técnicas de identificación
El proceso de identificación en situaciones como esta se basa en la comparación de datos. La metodología implica dos equipos: uno que analiza los cuerpos (post mortem) y otro que recoge información de las familias (ante mortem). Los tres criterios formales reconocidos por Interpol para la identificación son: ADN, huellas dactilares y dentición. Sin embargo, en este caso, las huellas dactilares de los cuerpos calcinados pueden resultar inaplicables. Aunque los dientes son más resistentes al fuego, la edad de las víctimas complica aún más la identificación.
El coronel Chartier subraya que, a diferencia de los adultos, los jóvenes entre 15 y 25 años generalmente presentan una dentición sin características distintivas. Esto hace que la comparación sea aún más difícil. El uso del ADN, que puede extraerse incluso de cuerpos significativamente degradados, se convierte así en la última opción viable.
Un auténtico desafío arqueológico
El trabajo de identificación ha sido comparado con «arqueología», dado el riguroso proceso que se necesita. Lengen ha hecho hincapié en que, aunque la rapidez es importante, la precisión es aún más crítica. De lo contrario, entregar el cuerpo equivocado a una familia sería un error catastrófico. La cadena de autopsias suele procesar entre tres y cuatro cuerpos por día, lo que puede alargar el tiempo necesario en un caso complejo como este.
Tiempo estimado para la identificación
El proceso de identificación, que es meticuloso y lento, podría extenderse varios días, generando una espera difícil de sobrellevar para las familias de las víctimas. En situaciones pasadas, como el incendio del albergue en Wintzenheim en 2023, se requirieron cuatro días para identificar a solo diez víctimas. Por lo tanto, establecer un marco temporal preciso para este caso con al menos 40 muertos y un entorno complicado es esencial para ofrecer un resultado científico completo.
A la par, el avance en la identificación de los heridos ha sido más rápido, con 113 de los 119 lesionados ya formalmente identificados. Este trabajo vital continúa a medida que las autoridades buscan proporcionar respuestas lo más pronto posible a las familias afectadas.





