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La publicidad “Le mal aimé” de Intermarché ha sido un éxito arrollador en Navidad, llevando a una localidad normanda a solicitar apoyo de su patrono.
El Lobo Vegetariano de Pavilly
“Es la historia de un lobo que se volvió vegetariano; este lobo no es el de Intermarché, sino el de Pavilly.” Con más de mil millones de vistas, la publicidad “Le mal aimé” ha capturado la atención no solo en Francia, sino en todo el mundo. Un concejal del municipio de Pavilly, en Seine-Maritime, ha comparado esta campaña con una leyenda local, buscando así dar a conocer la historia del lobo verde de Sainte-Austreberthe y, al mismo tiempo, solicitar ayuda financiera al CEO de Intermarché.
La Leyenda Local
Según Eddy Lefaux, el concejal delegado al patrimonio de Pavilly, la leyenda cuenta que en el siglo VII, Austreberthe, la primera abadesa de la abadía de Pavilly, tenía un burro que transportaba la ropa limpia a la abadía de Jumièges. Un invierno, un lobo se comió al burro. Cuando la abadesa se encontró con el asaltante, en un giro mágico, el lobo se volvió vegetariano. Desde entonces, se dice que se alimentó de la hierba de las orillas del Sena.
Paralelismos con la Publicidad de Intermarché
Esta historia tiene resonancias con la narrativa de la publicidad de Intermarché, donde un lobo se transforma para hacerse amigo de todos. La conexión simbólica entre ambas historias ha llevado a los residentes de Pavilly a ver una oportunidad en la popularidad del anuncio.
La Solicitud de Ayuda a Intermarché
Ante esta conexión, Eddy Lefaux decidió hacer un llamado al CEO de Intermarché, Thierry Cotillard. En diálogo con Le Parisien, subrayó que la chapelle de Sainte-Austreberthe, catalogada como Monumento Histórico desde 1934, necesita urgentemente una restauración que costaría 2,4 millones de euros.
El Humor en la Solicitud
“Nos atrevemos a solicitar al CEO de Intermarché, quien podría darnos una pequeña mano. El mil millones de vistas de su publicidad en las redes sociales seguro le han reportado ganancias,” añadió Lefaux con un toque irónico, sugiriendo que quizás la magia de Navidad aún pueda funcionar a su favor.





