
La realidad de los buques zombi en la industria petrolera venezolana
Un buque enigmático: Freesia I
En un giro sorprendente, el tanque de crudo de 27 años, conocido como Freesia I, que supuestamente iba a ser desguazado en 2021, está programado para llegar a Venezuela a finales de esta semana. Este acontecimiento pone de relieve cómo el país sudamericano ha logrado mantener a flote su problemática industria petrolera. Se sospecha que Freesia I es un buque zombi, una táctica utilizada por embarcaciones que transportan petróleo sancionado para ocultar sus trayectorias y cargas.
La caída de la industria petrolera venezolana
La industria petrolera de Venezuela, una vez un gigante en el mercado global, ha sido devastada por años de sanciones y falta de inversión. A pesar de esto, el país ha logrado continuar con sus exportaciones, principalmente hacia China, gracias a la utilización de barcos viejos y oscuras procedencias. Durante el presente año, Caracas ha exportado cerca de 900,000 barriles por día, una fracción de lo que solía vender, pero suficiente para encender las alarmas en la administración de Donald Trump.
La respuesta de EE.UU. ante el contrabando
Dimitris Ampatzidis, analista senior de riesgo y cumplimiento en Kpler, ha mencionado que Venezuela ha sido astuta al ocultar tanto el origen como la propiedad del crudo, esquivando los controles financieros y comerciales. Esto ha llevado a Washington a intensificar las medidas de sanción hasta llegar a una disrupción física del tráfico marítimo.
Desde diciembre de 2022, las fuerzas de EE.UU. han comenzado a abordar o perseguir buques en las aguas cercanas a Venezuela, lo que marca una escalada significativa en la campaña estadounidense. Mark Douglas, analista de dominio marítimo, indicó que este tipo de acciones son un mensaje claro: manipular ubicaciones y documentación ya no es un escudo, sino que puede convertirte en un objetivo.
La flota oscura de Venezuela
De aproximadamente 1,500 buques en la flota oscura, Venezuela depende de cerca de 400 embarcaciones, según datos de TankerTrackers.com. Estos buques suelen ser viejos, no asegurados y pertenecen a empresas de papel. Además, estas embarcaciones utilizan técnicas comunes en la flota oscura, como el spoofing, que implica falsificar ubicaciones.
El Freesia I fue detectado en el terminal de exportación de petróleo José en mayo y ha realizado un viaje reciente desde el sudeste asiático, indicando que su destino era la zona alta del mar antes de desactivar su transpondedor cerca de Guayana Francesa. Tal revelación subraya el uso de tácticas para ocultar la verdadera localización del buque y su carga.
Prácticas de navegación engañosas
Un caso notable fue el del Skipper, el primer barco venezolano en ser abordado por las fuerzas estadounidenses, que utilizó técnicas de spoofing para engañar a los sistemas de seguimiento antes de ser capturado. Este buque, declarado como navegando bajo la bandera de Guyana, tuvo su legítima ubicación oculta hasta el momento de la incautación.
Las embarcaciones de la flota oscura suelen optar por banderas de conveniencia o registros falsos para evitar inspecciones, complicando aún más el panorama de la seguridad marítima.
Conclusiones
La situación actual de la industria petrolera venezolana pone de manifiesto un sistema resiliente, aunque opaco y peligroso, que depende de la manipulación y el engaño para sobrevivir. Con el creciente interés de las autoridades estadounidenses en desmantelarlo, la batalla entre la administración de Maduro y el gobierno de Trump promete intensificarse en los próximos meses.


