
ERIC BERACASSAT / Hans Lucas via AFP
Sébastien Lecornu à l’Assemblée le 16 décembre.
La Ley Especial: Un Salto Temporal Hacia el Futuro Presupuestario
Luego de semanas de negociaciones y debates intensos, el gobierno francés ha decidido recurrir a una ley especial, marcando un fracaso en su intento de aprobar el presupuesto antes del 31 de diciembre. Este enfoque implica que, de no haber cambios, el presupuesto de 2025 se renovará automáticamente en 2026, siempre y cuando los parlamentarios lo validen el 23 de diciembre.
Un Camino Sin Alternativas
La aprobación de esta ley es casi segura, ya que tanto la Asamblea como el Senado están interesados en evitar la responsabilidades derivadas de la carencia de un presupuesto. Nadie quiere cargar con la culpa de una crisis financiera en un período crucial. Sin embargo, este es solo un paliativo, ya que se prepara el camino para la presentación de un presupuesto formal en enero, con o sin el polémico artículo 49-3.
Desacuerdos: La Parálisis de la Comisión Mixta
Los diputados y senadores han fracasado en llegar a un acuerdo final, agotando una reunión de la comisión mixta en apenas media hora. Los profundos desacuerdos entre la derecha senatorial y el Partido Socialista evidencian una fragmentación política que complica cualquier consenso.
Funcionamiento del Estado Asegurado
Con la ley especial, se garantiza el funcionamiento del Estado. Esto significa que los funcionarios recibirán sus salarios a tiempo y los impuestos continuarán siendo recaudados. Sin embargo, es esencial señalar que esta ley no sustituye a un presupuesto formal, sino que simplemente evita un colapso administrativo al puro estilo estadounidense.
Costos Elevados
Si bien algunos políticos han minimizado la situación, la ley especial conlleva un costo significativo. En 2022, se estimó que las operaciones bajo este régimen implicaron un gasto de 12 mil millones de euros en seis semanas. En tiempos de restricciones fiscales, esta cifra resulta prohibitivamente elevada.
Proyecciones Futuras y el Rol del Partido Socialista
Una vez confirmada la ley, los parlamentarios podrán disfrutar de un breve receso navideño, aunque en enero deberán enfrentarse a un nuevo debate presupuestario. Se anticipa que se discutirán posibles incrementos de impuestos, lo que seguramente avivará el debate político.
La Posición Cambiante del PS
El Partido Socialista, que en un momento levantó la posibilidad de censurar al gobierno, parece haber suavizado su postura. En lugar de oponerse rotundamente a la aplicación del 49-3, el líder Olivier Faure ha indicado que lo que realmente importa es el contenido del presupuesto, sin entrar en discusiones sobre los procedimientos.
Decisiones a Tomar
Con la inminente presentación del nuevo presupuesto, se confirma que el grupo del PS no apoyará el presupuesto tal como está. Esto deja una incógnita sobre cómo se desarrollarán los eventos en el nuevo año y qué decisiones finales tomará el gobierno de Sébastien Lecornu.


