
La presión sobre Walid Regragui ante la CAN 2025
La antesala de un desafío crucial
La presión es máxima para Walid Regragui, el seleccionador de los Lions de l’Atlas, a tan solo dos días del inicio de la Copa de África de Naciones (CAN) 2025, que se llevará a cabo en Marruecos del 21 de diciembre al 18 de enero. Tras la decepcionante participación de 2024, donde el equipo fue eliminado en los octavos de final por Sudáfrica, Regragui se enfrenta a un escenario que demanda no solo resultados, sino un título.
¿Una obligación ganar la CAN 2025?
Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF), ha dejado clara la visión de la federación: “Ganar la CAN no es una opción, es una obligación”. Esta determinación se respalda en una inversión significativa de aproximadamente 1.8 mil millones de euros en la modernización de infraestructuras, con el objetivo de ofrecer la mejor edición del torneo en la historia.
A pesar del sólido desempeño de otras selecciones menores, como el triunfo en la Copa del Mundo Sub-20 y el Campeonato Africano Sub-17, la selección mayor no ha logrado destacar en la misma medida desde 1976, lo que incrementa la necesidad de una victoria en el torneo.
El éxito de Tarik Sektioui, un nuevo referente
Tarik Sektioui, actual entrenador de la selección A’, ha sido fundamental en este exitoso camino. Bajo su dirección, el equipo ha ganado la Copa Árabe y tuvo un notable recorrido en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde logró una histórica medalla de bronce. Las voces dentro del fútbol marroquí sugieren que su desempeño podría llevarlo a reemplazar a Regragui si la selección no tiene un buen desempeño en la CAN.
¿Un futuro incierto para Regragui?
Aunque Regragui goza de popularidad tras haber llevado al equipo a las semifinales del Mundial 2022, su figura se ha vuelto cada vez más polémica. Su estilo de comunicación, considerado a menudo agresivo y poco claro, ha comenzado a frustrar a aficionados y expertos. Dado el éxito de selecciones menores, las expectativas sobre el equipo mayor son elevadas y cualquier fracaso resultaría casi insostenible.
El técnico, cuyo contrato se extiende hasta 2026, ha manifestado su propia incertidumbre sobre el futuro. En una entrevista, comentó: “Si no ganamos la CAN 2025, este contrato terminará y me iré”. Esta declaración subraya la realidad de su situación: un rendimiento insatisfactorio podría llevar a su salida antes de lo previsto.
Conclusión
Con la CAN 2025 a la vuelta de la esquina, la presión sobre Walid Regragui y su equipo es palpable. La necesidad de triunfar no solo responde a las expectativas del público y de la federación, sino a la historia del fútbol marroquí, que busca reafirmarse en el continente. La sombra del éxito de Tarik Sektioui y otros equipos menores también añade un nivel adicional de dificultad a la tarea de Regragui. De aquí al inicio del torneo, el tiempo será un factor crucial en su camino hacia la redención o la inminente despedida.
