
XOSE BOUZAS / Hans Lucas via AFP
L’entrée du palais présidentiel de l’Élysée, à Paris, le 17 décembre 2025.
El escándalo de la porcelaine en el Palacio del Elíseo
Un extraño caso de robo ha sacudido las paredes del Palacio del Elíseo en París. El 18 de diciembre de 2025, el tesorero principal de la residencia oficial fue acusado de haber sustraído más de cien piezas de porcelana, utilizadas para los banquetes de Estado, en un lapso que abarca varios meses. La historia fue revelada inicialmente por Le Parisien, donde se detalla el alcance del daño, que se estima en decenas de miles de euros.
El modus operandi del ladrón
El tesorero, quien llevaba cinco años en el cargo, conocía al dedillo la lista de inventarios, lo que le otorgaba una ventaja significativa para llevar a cabo estos robos repetidos. La situación se tornó insostenible para el Elíseo, que finalmente decidió reportar las desapariciones de tazas, platos y más objetos de la prestigiosa Manufactura de Sèvres.
El vínculo entre los involucrados
Un aspecto intrigante del caso es la aparición de un coleccionista de porcelana de 30 años, residente en Versalles, quien mantuvo contacto con el tesorero a través de las redes sociales desde principios de 2024. Este contacto despertó la curiosidad de los investigadores, quienes comenzaron a profundizar en la relación entre ambos. Además, el compañero del tesorero, un antiquario, también se vio involucrado en el escándalo.
Un operativo lleno de complicaciones
Según los informes, el tesorero se habría apoderado de los artículos y los habría transferido al hogar del coleccionista, mientras manipulaba el inventario para ocultar las faltas. Un pequeño esquema que duró dos años antes de que el Elíseo finalmente tomara cartas en el asunto. La policía llevó a cabo redadas el 16 de diciembre, donde los tres individuos involucrados fueron detenidos y, en su custodia, se confesaron culpables, llevando a la incautación de una buena cantidad de la porcelana robada.
Consecuencias y repercusiones legales
El coleccionista ha sido prohibido de trabajar en el Museo del Louvre, donde era empleado, mientras que los otros dos acusados han sido puestos bajo control judicial con diversas condiciones. El tesorero, por su parte, presentó su renuncia a finales de noviembre, anticipándose a la crisis.
Un futuro incierto
Es importante destacar que, dado que no se presentó el dossier completo al tribunal el día de la audiencia, el caso fue aplazado para febrero de 2026. La investigación aún está en curso y la historia sigue en el aire, dependiendo de los desarrollos en las próximas semanas.




