
HENRIQUE CAMPOS / Hans Lucas via AFP
Un fuego de neumáticos frente al Parlamento europeo en Bruselas, el 18 de diciembre de 2025.
El Mercosur: Una batalla legal y social en la agricultura europea
El pasado 18 de diciembre, la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur fue aplazada, un movimiento que ha generado diversas reacciones en el sector agrícola. El primer sindicato agrícola de Francia, la FNSEA, destacó que este retraso, anunciado por Ursula von der Leyen, no significa que la lucha contra el acuerdo haya terminado. En este sentido, hace un llamado a los agricultores para que se mantengan “mobilisés”.
Reacciones de los sindicatos agrícolas
La FNSEA y la Confédération paysanne, otro importante sindicato agrícola, coincidieron en que el acuerdo es “déloyal” para los agricultores franceses. Este último sindicato además instó a continuar las manifestaciones, argumentando que el retraso es una maniobra táctica para calmar la creciente oposición en el ámbito agrícola y la sociedad civil.
Desconfianza hacia las intenciones del acuerdo
A pesar del anuncio del retraso, los sindicatos creen que esta decisión no es suficiente. La FNSEA accedió a la situación asegurando que para ellos, “el Mercosur, es siempre NO”. Así, se proponen seguir luchando por un rechazo total al acuerdo.
Las implicaciones para la agricultura francesa
Los sindicatos han levantado su voz, enfatizando que el Mercosur podría comprometer la calidad de la agricultura francesa. La Confédération paysanne ha protestado enérgicamente, afirmando que este acuerdo pone en riesgo no solo los ingresos de los agricultores, sino también la calidad de la alimentación, la soberanía alimentaria y el medio ambiente.
Movilizaciones y protestas
A medida que la controversia crece, recientes manifestaciones se han llevado a cabo en diferentes puntos de Francia. En la región de Mont-Saint-Michel, por ejemplo, los agricultores han expresado su descontento encendiendo fuegos como símbolo de protesta. Alunando con el grito: “No al Mercosur, a la tasa de carbono y a la nueva Política Agrícola Común de la Unión Europea”.
La postura del gobierno francés
El presidente Emmanuel Macron ha mostrado una postura ambivalente respecto al acuerdo del Mercosur. A pesar de consideran que el acuerdo es beneficioso para ciertos sectores, ha luchado para establecer un retraso en la firma, buscando cumplir con las condiciones sanitarias y medioambientales exigidas. Reconoció que las propuestas europeas avanzan “en la buena dirección”, pero este reconocimiento ha encendido el debate en Francia.
Un descontento compartido en Europa
No solo los agricultores franceses están en desacuerdo con el Mercosur; en Bruselas, miles de agricultores europeos también se han manifestado. La tensión fue palpable en torno a las instituciones europeas, donde las fuerzas de seguridad se vieron forzadas a intervenir. La gestión de la epizootia de la dermatose nodular contagiosa ha incrementado el malestar en el sector agrícola, intensificando la lucha contra el acuerdo.
Conclusión
El futuro del acuerdo Mercosur sigue siendo incierto. A medida que aumentan las movilizaciones y la presión sobre las instituciones europeas, queda claro que la lucha de los agricultores por proteger su sector y sus derechos está lejos de concluir.



