
QUENTIN DE GROEVE / Hans Lucas vía AFP
Brigitte Macron ha estado en el centro de una nueva controversia tras sus declaraciones sobre las feministas que interrumpieron un espectáculo de su amigo Ary Abittan, quien ha sido acusado de violación. Su elección de palabras, donde se refirió a ellas como “sales connes”, desató una ola de críticas y revivió el debate sobre cómo se trata a las víctimas de violencia sexual en la esfera pública.
La polémica y su justificación
Diez días después de que se hicieran públicas sus palabras, Brigitte Macron intentó aclarar su posición en una entrevista con el medio Brut. Aunque dijo sentir “lamentablemente” si había ofendido a las víctimas de violencia, se negó a disculparse directamente por sus comentarios. “No puedo lamentar”, afirmó, defendiendo su derecho a expresarse libremente, incluso en situaciones privadas. Este enfoque ha generado divisiones, especialmente dentro de los movimientos feministas que perciben sus palabras como un ataque a quienes se atreven a alzar la voz.
“No eres sólo la esposa del presidente”
La declaración de que, aunque es “la esposa del presidente”, también es “ella misma”, ha resonado en el contexto de un debate más amplio sobre la responsabilidad de figuras públicas frente a sus comentarios. Esta actitud ha sido fuertemente criticada, considerando que la posición de Brigitte Macron puede influir en la percepción y el tratamiento de las cuestiones de género en Francia.
Reacciones desde el feminismo y la política
El colectivo feminista Nous Toutes ha calificado la justificación de Brigitte como inadecuada, indicando que hubiera sido preferible que no se estuviera hablando de ello en absoluto. Comentarios en redes sociales reflejan una profunda decepción, afirmando que su disculpa no fue más que un intento de desviar la culpa.
La eurodiputada Manon Aubry condenó la actitud de Macron, sugiriendo que sus palabras perpetúan la cultura de la victimización de aquellas que levantan la voz contra el abuso. Aubry destacó que la posición de Brigitte demuestra un desprecio preocupante hacia las feministas que luchan contra la violencia de género.
La gran causa del quinquenio
Desde el inicio de su mandato, Emmanuel Macron ha declarado la igualdad de género como una de las grandes causas de su presidencia. A pesar de ciertos avances en la legislación que protege a las víctimas, grupos de activistas continúan denunciando la falta de acciones concretas y efectivas. Los comentarios de la Primera Dama refuerzan las críticas hacia la administración, evidenciando una desconexión entre las declaraciones y la realidad de las políticas de protección a las mujeres.
Reflexiones finales
La controversia que rodea a Brigitte Macron pone de relieve la complejidad de la defensa del feminismo frente a figuras públicas que parecen socavar su mensaje. A medida que las discusiones sobre el respeto a las víctimas de violencia sexual continúan, el papel de quienes tienen plataformas de poder e influencia se torna aún más crucial. La comunidad feminista sigue atenta a las acciones y palabras de aquellos en posiciones de privilegio, esperando que el respeto y la consideración por las víctimas obtengan la prioridad que merecen.



