
EITAN ABRAMOVICH / AFP
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, del Partido Republicano de extrema derecha, pronuncia un discurso de victoria en Santiago, el 14 de diciembre de 2025.
Victoria de José Antonio Kast
El 14 de diciembre de 2025, José Antonio Kast fue elegido presidente de Chile, convirtiéndose en el primer líder de extrema derecha en llegar al poder desde la dictadura de Augusto Pinochet, que finalizó en 1990. Con el 58.3% de los votos, superó a su rival, Jeannette Jara, quien obtuvo un 41.7%. Este resultado ha sido celebrado por algunos sectores internacionales, incluyendo Estados Unidos, donde figuras como el senador Marco Rubio lo han visto como un avance frente a la “inmigración ilegal”.
Una carta de triunfo y promesas firmes
Con miles de seguidores ondeando banderas chilenas en las calles, Kast ha prometido restaurar el respeto de la ley y combatir la criminalidad, además de expulsar a unos 340,000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos. “La democracia ha hablado”, manifestó Jara, quien les deseó éxito en su gestión.
Orígenes y perspectivas
Nacido en Alemania y criado en Chile, Kast ha forjado su carrera política tras abandonar la Unión Demócrata Independiente (UDI) en 2016. En 2019, fundó el Partido Republicano, que refleja su ideología ultraconservadora. A pesar de las controversias familiares —su padre fue revelado como miembro del partido nazi—, Kast se distingue por su enfoque pragmático y conservador.
Posturas polémicas sobre derechos sociales
Kast se ha mostrado abiertamente en contra del aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que ha despertado críticas de diversos sectores sociales. A lo largo de su campaña, ha evitado profundizar en estos temas para enfocarse en su principal promesa: “orden y seguridad”.
Comparaciones con otros líderes de extrema derecha
A pesar de no tener el carisma de otros líderes como Jair Bolsonaro, Kast es reconocido por su sobriedad y pragmatismo, según expertos en ciencia política. Su estilo contrasta con la radicalidad de algunos de sus contemporáneos en América Latina, aunque su retórica antiinmigrante resuena con la de otros gobiernos de tendencia similar.
Desafíos en un entorno polarizado
Con un Parlamento fragmentado y una sociedad muy polarizada, el nuevo presidente enfrentará el reto de implementar sus políticas en un contexto complicado. Aunque su narrativa sobre la inseguridad ha sido cuestionada, su enfoque en temas de criminalidad resonó entre un electorado ansioso por respuestas.
Articulando un “gobierno de emergencia”
Kast plantea una administración centrada en la seguridad, aunque tendrá que navegar por aguas políticas turbulentas. Su promesa de expulsar migrantes y combatir la criminalidad ha captado la atención del electorado, pero la eficacia de estas políticas será clave en su gestión futura.
En resumen, la llegada de José Antonio Kast al poder marca un nuevo capítulo en la política chilena. Su ideología y promesas generan tanto expectativas como inquietudes. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se traducen sus declaraciones en acciones concretas y cómo responderá a una sociedad que clama por seguridad y justicia en un entorno tan polarizado.



