
LIONEL BONAVENTURE / AFP
L’Accord de Paris fête ses 10 ans sans faste, et personne n’est dupe (foto de Emmanuel Macron y François Hollande en 2015)
• El ejecutivo evita así una celebración fastuosa en medio de restricciones presupuestarias.
• Esto también le permite evitar críticas por renuncias recientes.
Diez años del Acuerdo de París: ¿un aniversario desapercibido?
El 12 de diciembre de 2015, el entonces presidente de la República, François Hollande, junto a Christiana Figueres, líder de la agencia ONU Clima, fue inmortalizado celebrando la firma del Acuerdo de París en la COP21. Sin embargo, al llegar a su décimo aniversario, su sucesor, Emmanuel Macron, y su gobierno han decidido no celebrar este hito con grandes eventos.
Razones detrás de la falta de celebración
Según reportes, el Élysée había considerado la posibilidad de una celebración significativa pero finalmente decidió cancelar la idea. La única mención de este aniversario en las agenda ministerial proviene de Monique Barbut, ministra de Transición Ecológica, quien tiene planeado realizar un “evento” a la tarde en el Hôtel de Roquelaure. Sin embargo, la falta de detalles y el comentario de que “no hay dinero” por parte de uno de los asesores reflejan el contexto económico actual.
Contexto económico y político
Desde que se apagó la llama olímpica, la situación económica ha sido una preocupación prioritaria para los gobiernos franceses. La administración actual se ha centrado en reducir el déficit, limitando así la posibilidad de gastos excesivos en celebraciones. Un evento extravagante podría ser mal recibido en un contexto de austeridad, donde se busca mantener la confianza del público.
Críticas sobre la falta de acción climática
La ausencia de festividades también podría deberse a la intención del gobierno de evitar críticas por “greenwashing”. A pesar de haber prometido un segundo mandato “ecológico”, Emmanuel Macron enfrenta dificultades para convencer a los ciudadanos y activistas del compromiso real de su administración con el medio ambiente.
Discreción en el liderazgo ecológico
Las ONG y otros grupos ecologistas han señalado que las políticas del gobierno han sido insuficientes: la reducción de emisiones sigue siendo un problema, y la falta de comunicación clara sobre acciones concretas es fuente de frustración. Lorelei Limousin, de Greenpeace, criticó la falta de acción efectiva, a pesar de la intención de Francia de ser un garante del Acuerdo de París.
¿Qué futuro para la estrategia nacional de bajo carbono?
Desde el palacio del Elíseo, las críticas a la inacción han sido recibidas con escepticismo. Las autoridades argumentan que los esfuerzos para abordar el cambio climático son constantes, aunque un evento conmemorativo no sea uno de ellos. Además, la visita de expertos del GIEC a París sugiere que hay un compromiso en la esfera internacional.
Promesas de un futuro más verde
Macron también ha sido activo en foros internacionales, reafirmando el compromiso de Francia con el clima. Sin embargo, a dos días del aniversario, su declaración sobre que “Francia no ha estado inactiva en cuestiones climáticas” fue acompañada de una advertencia de que aún hay “muchas cosas que mejorar”. La publicación de la estrategia nacional de bajo carbono sigue siendo una espera prolongada, lo que deja a muchos preguntándose si el enfoque es realmente efectivo.
El futuro del Acuerdo de París y la lucha contra el cambio climático en Francia siguen con interrogantes. Mientras la celebración por su décimo aniversario pasa desapercibida, se plantea la necesidad de acciones contundentes que respalden promesas pasadas y contribuyan a un futuro más sostenible.



