Fuga en la cárcel de St. Landry: Una búsqueda masiva en Louisiana
La escapatoria sorprendente
Una intensa búsqueda está en marcha en Louisiana tras la fuga de tres reclusos del Centro Penitenciario de St. Landry. Estos individuos lograron escapar el 3 de diciembre mediante un ingenioso plan que incluía la remoción de bloques de concreto y el uso de sábanas para descender por la pared. Este evento ha llevado a una serie de consecuencias, incluyendo un recapturado, un suicidio y un fugitivo aún en libertad.
Detalles de la fuga
Los reclusos involucrados son Keith Eli, Johnathan Jevon Joseph y Joseph Allen Harrington. Según las autoridades, los tres hombres lograron crear un agujero en una sección deteriorada de la pared del penal y, tras hacer un descenso usando sábanas, se dieron a la fuga. Este penal, ubicado en Opelousas, Louisiana, alberga a individuos acusados de diversos delitos.
El Sheriff de St. Landry Parish, Bobby J. Guidroz, expresó su determinación para capturar a Eli, quien se encontraba detenido por un cargo de asesinato en segundo grado. “Preferiríamos que se entregara pacíficamente, pero no descansaremos hasta capturarlo,” afirmó Guidroz.
La búsqueda de los fugitivos
Desde el día de la fuga, las autoridades han desplegado equipos de investigación y unidades SWAT en un intento por localizar a Eli, de 24 años, quien es considerado un fugitivo peligroso.
El jefe de policía de Port Barre, Deon Boudreaux, comentó que su equipo utilizó un altavoz para instar a Harrington a rendirse, pero este no cumplió. Harrington enfrenta múltiples cargos, incluyendo invasión de hogar y robo. Joseph, por su parte, fue arrestado tras ser encontrado en un cobertizo, donde se escondía después de la fuga.
Investigaciones sobre la seguridad del penal
Tras el escape, se ha iniciado una investigación interna respecto a la seguridad del centro. El Sheriff Guidroz anunció que se proporcionará un informe detallado sobre lo sucedido y que se tomarán acciones pertinentes. Sin embargo, el Presidente del Parish, Jessie Bellard, cuestionó la veracidad de las afirmaciones sobre problemas estructurales en la cárcel, afirmando que estas no existían y retando al Sheriff a presentar documentación que respalde sus afirmaciones.
En octubre, ya había ocurrido un escape en la misma instalación, lo que añade preocupación sobre la eficacia de la seguridad en el lugar. La situación se vuelve aún más crítica cuando se recuerda otro escape notable en Nueva Orleans, donde diez reclusos lograron escapar a través de un agujero detrás de un inodoro.
La complicidad de un trabajador
Según las autoridades, un trabajador de mantenimiento, Sterling Williams, ayudó a los reclusos al desactivar el suministro de agua de un inodoro y un lavabo en la celda, lo que les permitió crear el agujero por el que escaparon. Imágenes de vigilancia del penal muestran a dos reclusos accediendo a la celda y cortando las tuberías de agua para facilitar su escape.
Conclusiones
La fuga de los reclusos de la cárcel de St. Landry ha desatado un debate sobre la seguridad en las instalaciones penitenciarias de Louisiana. La captura de Keith Eli sigue siendo una prioridad para las autoridades, quienes intensifican sus esfuerzos para garantizar la seguridad pública. La situación también plantea interrogantes sobre la responsabilidad de los trabajadores dentro del sistema penitenciario y la necesidad de revisar los protocolos de seguridad para prevenir futuros escapes. La cacería continúa, y las autoridades están decididas a no descansar hasta que se haga justicia.
