
Reapertura del Museo Bonnat-Helleu en Bayonne
Apenas son las 10 de la mañana del jueves 27 de noviembre y una larga fila de visitantes ya se ha formado frente a la entrada del museo Bonnat-Helleu en Bayonne. Tras catorce años de cierre debido a problemas de infraestructura, y más de 29 millones de euros invertidos en su renovación, este día tan esperado finalmente ha llegado. La ministra de Cultura, Rachida Dati, inauguró oficialmente el museo el día anterior, revelando su nuevo y renovado rostro al público.
Más espacio para la exposición
El museo ha pasado por una transformación impresionante. Según el joven director, Barthélémy Etchegoyen Glama, de apenas 33 años, “hemos duplicado su superficie de exposición”, ahora con 2,500 m² para colecciones permanentes distribuidos en 22 salas. En total, el museo abarca 7,000 m², que incluyen oficinas, reservas y una cafetería, haciendo que el espacio sea más moderno, luminoso y accesible.
Los visitantes de Bayonne, algunos sorprendidos por los cambios, expresaron su alegría. “Es inmenso y magnífico, pero el museo no ha perdido su alma”, comentó una antigua empleada emocionada. También visitantes de otras regiones, como España y Bruselas, han acudido al único museo de Bellas Artes en el País Vasco francés.
Una colección impresionante
Fundado en 1891, el museo Bonnat-Helleu alberga una valiosa colección de 7,000 obras que abarcan desde la Antigüedad hasta el siglo XX. Con 1,300 piezas expuestas, el 95% de las cuales ha sido renovado, los visitantes pueden disfrutar de obras maestras de artistas como Ingres, Rubens, Goya y Rembrandt, junto con esculturas antiguas y cerámicas griegas. La “Baigneuse” de Ingres, conocida como la “Joconde” del museo, destaca entre las exposiciones.
El legado de Léon Bonnat, quien legó su importante colección a los museos nacionales con la obligación de mantenerla en Bayonne, es lo que hace que este museo sea invaluable para la región. En 2009, la hija de Paul Helleu también donó su colección, enriqueciendo aún más el acervo del museo.
Un tesoro en la provincia
El museo Bonnat-Helleu se ha posicionado como el mayor depósito del Louvre en provincias, y su mezcla de géneros y épocas busca tocar las emociones de todos los visitantes. Se ha diseñado pensando en la accesibilidad, especialmente para niños y personas con discapacidad, asegurando que el arte sea accesible para todos.
“Algunas obras están colocadas a 1.55 m del suelo, lo que facilita su visualización”, explica el director. A pesar de los desafíos en seguridad, el museo ha implementado medidas adecuadas para proteger su invaluable colección. Se espera que entre 60,000 y 80,000 visitantes acudan anualmente, lo que sin duda pondrá a Bayonne en el mapa cultural, más allá de sus famosos festivales.
Tal como resalta un visitante al describir la “Baigneuse”: “Estas obras son una verdadera riqueza para Bayonne”. La reapertura del museo Bonnat-Helleu no solo representa un hito cultural para la ciudad, sino también una invitación a redescubrir la historia del arte en un entorno fresco y accesible.

