Cierre temporal del sitio de Orange en Marsella
Orange ha decidido cerrar temporalmente su sitio en Marsella, donde laboran alrededor de 1,000 personas. Esta decisión, efectiva desde el viernes y hasta mediados de diciembre, se debe a un incremento de las tensiones en el área, según comunicó la dirección regional de la empresa a la AFP.
Situación en el barrio de Saint-Mauront
Las instalaciones de Orange se encuentran localizadas en el barrio de Saint-Mauront, una zona considerada delicada en cuanto a seguridad. Desde el inicio de la semana, la compañía ha señalado que han ocurrido “eventos repetidos” cerca de la salida del metro Nacional, lo que ha llevado a la empresa a esperar un “retorno a una situación apacible” en la comunidad.
La CFDT y la preocupación de los empleados
La Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT) emitió un comunicado expresando su preocupación. Según el sindicato, los trabajadores fueron forzados a permanecer en confinamiento el pasado martes debido a una “pelea entre narcotraficantes” en la calle. Además, mencionaron un tiroteo que tuvo lugar el 23 de octubre como un precedente preocupante. “El narcotráfico pone a los empleados en estado de sitio”, lamentó la CFDT.
Respuesta oficial de las autoridades
En respuesta a las inquietudes manifestadas, la prefeta delegada de la policía en Bocas del Ródano, Corinne Simon, desmintió la existencia de “bandas rivales” en el área, aunque reconoció que la situación es “complicada”. Aclaró que hasta el momento, solo se ha recibido un reporte al 17, y aunque se dijeron que se realizaron disparos, no se encontró evidencia en el lugar.
Seguridad y patrullas policiales
La situación en Marsella ha sido tensa, marcada por homicidios vinculados al narcotráfico. La ciudad ha sido conmocionada recientemente por el asesinato de Mehdi Kessaci, un joven que era hermano de un activista en contra del narcotráfico, lo que ha generado un llamado a reforzar la seguridad. Para tranquilizar a los empleados, la prefeta ha anunciado que se intensificarán las rondas y patrullas policiales en la zona.
Demandas de la CGT
El sindicato CGT también ha solicitado a la dirección de Orange que se establezcan medidas de seguridad duraderas para el sitio. Argumentan que el cierre de este lugar “emblemático” sería un mensaje negativo tanto para los empleados como para los residentes de barrios populares. “Renunciar a su funcionamiento, en lugar de asegurar su operación, sería un mal mensaje”, concluyeron.
Opciones para los empleados durante el cierre
Durante el tiempo que dure el cierre del sitio en Saint-Mauront, los empleados de Orange podrán optar por trabajar desde casa o ser reubicados en otros sitios del grupo. Esta alternativa busca mitigar el impacto del cierre y garantizar la continuidad laboral de los trabajadores.
Con la presión del entorno y la necesidad de garantizar la seguridad de sus empleados, la situación en Marsella continúa evolucionando, y tanto Orange como las autoridades están buscando soluciones para restablecer la calma en la comunidad.

