La primera cosecha de cacahuetes en Francia: Un nuevo horizonte agrícola en Charente-Maritime
Agricultura innovadora en Charente-Maritime
En el corazón de Charente-Maritime, la agricultura está dando un giro significativo con el inicio de la cosecha de cacahuetes, un cultivo emblemático de América del Sur. El grupo cooperativo Océalia ha decidido emprender este emocionante proyecto, que busca diversificar los cultivos en una región tradicionalmente agrícola. A diferencia de otros cultivos exigentes en recursos, los cacahuetes se adaptan perfectamente a las condiciones del clima actual, caracterizado por el cambio climático y la escasez de agua.
Cambio climático y nuevas oportunidades
Los agricultores de la antigua región de Poitou-Charentes están comenzando a sembrar cacahuetes, aprovechando la necesidad de alternativas menos dependientes del agua y los fertilizantes. Este año, cerca de 10 hectáreas fueron sembradas y cosechadas por cinco agricultores participantes en este innovador proyecto. La decisión de cultivar esta legumbre no se tomó a la ligera; Océalia, dueña de la marca Menguy’s, tiene una historia de más de tres décadas en el comercio de cacahuetes importados de Estados Unidos y Argentina.
Una nueva ambición para el futuro
Aunque los intentos previos de cultivar cacahuetes en Francia no fueron exitosos hace dos décadas, la dirección de Océalia se muestra optimista y tiene ambiciosos planes. Guillaume Lamy, director general de Océalia, ha establecido como objetivo alcanzar 1,000 hectáreas cultivadas para 2030, lo que podría significar la producción de 2,000 toneladas de cacahuetes y satisfacer el 10% de las necesidades del mercado francés.
Viabilidad económica y cultivo sostenible
A pesar de que el modelo económico aún está en desarrollo, tanto Océalia como Menguy’s están dedicados a hacer de este cultivo un nuevo recurso para los agricultores de la región. La creciente demanda de productos locales y sostenibles está generando expectativas sobre la rentabilidad de este proyecto.
La opinión de los agricultores
Stéphane Gémon, un agricultor de Saint-Romain-de-Benet, ha compartido su experiencia cultivando cacahuetes. Afirma que su cultivo no requiere más trabajo que el de otras cosechas tradicionales, como el girasol. Además, con los precios de los cereales en baja y los de los fertilizantes en aumento, Gémon ve la siembra de cacahuetes como una oportunidad para estabilizar su negocio y potenciar su oferta local.
Primeros resultados: Éxito en la cosecha
La primera cosecha oficial de cacahuetes en Charente-Maritime está proyectada para producir alrededor de 2 toneladas. Los resultados preliminares han sido esperanzadores, y el grupo Océalia planea comercializar esta producción en el primer trimestre de 2026 bajo la etiqueta “made in France”.
Un proceso de producción único
Las cacahuetes se cosechan en otoño, después de un proceso de secado al aire durante aproximadamente diez días. Además, Menguy’s se encarga de decorticar y tostar las cacahuetes utilizando hornos de aire caliente, una técnica que recuerda a la torrefacción del café. Con un toque de aceite y sal, las cacahuetes francesas están listas para desafiar al mercado global.
Conclusión: Hacia un futuro sostenible
La introducción de la cosecha de cacahuetes en Charente-Maritime representa más que una simple novedad agrícola. Es una oportunidad para diversificar la producción local, establecer un modelo económico sostenible y contribuir a la lucha contra el cambio climático. El futuro parece prometedor, y la expectativa por consumir cacahuetes cultivados en Francia no ha hecho más que comenzar.

