Recomendaciones Urgentes para el Congreso de EE. UU.
El US-China Economic and Security Review Commission ha presentado diez recomendaciones prioritarias dirigidas a contrarrestar lo que describe como el desafío “sistemático, persistente y creciente” de Beijing hacia la seguridad nacional de EE. UU. y la estabilidad global. Este informe, aprobado por unanimidad por la Comisión bipartidista, aboga por una “modernización urgente” de las herramientas estratégicas de Estados Unidos.
Consolidación de la Estrategia Económica
En la cima de la lista se encuentra la propuesta de crear una entidad consolidada de estrategia económica, que combinaría bajo un solo organismo las capacidades de control de exportaciones, aplicación de sanciones y monitoreo tecnológico. La Comisión sostiene que la supervisión fragmentada ha permitido a países como China y Rusia evadir las normas estadounidenses. La creación de esta entidad integral incluiría inteligencia integrada, comunicación en tiempo real con la industria y autoridades de aplicación equiparables a las de la oficina de sanciones del Tesoro.
Carrera Tecnológica y Vulnerabilidades Farmacéuticas
Una segunda recomendación prioritaria, de carácter clasificado, se centra en la carrera entre EE. UU. y China en tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial y capacidades de doble uso emergentes. Además, se destaca la preocupación por las vulnerabilidades en el sector farmacéutico. La Comisión urge al Congreso a exigir mayor transparencia en el seguimiento de ingredientes farmacéuticos activos (APIs) y materiales clave provenientes de China.
Se propone también el establecimiento de una base industrial nacional de bioeconomía, ya que China avanza rápidamente para dominar biotecnología y equipos de bio-manufactura de próxima generación. Esto incluye la creación de un Laboratorio de Medición Biológica en el NIST y la ampliación de la autoridad de préstamos en biotecnología por parte del Departamento de Energía.
Evaluaciones de Riesgo y Control de Semiconductores
Ante la creciente preocupación por dispositivos vinculados a la República Popular China en las redes eléctricas de EE. UU., se recomiendan nuevas restricciones sobre sistemas de almacenamiento de energía fabricados en China. Las empresas de servicios públicos deberán inventariar y mitigar componentes de origen chino en activos críticos.
En cuanto a tecnología, se propone un cambio fundamental en los controles de exportación de semiconductores avanzados, moviéndose de un modelo de “venta” a uno de “alquiler”, lo que requeriría acceso basado en la nube para los chips controlados y tecnologías de seguimiento obligatorias para evitar desvíos.
Objetivo Nacional “Quantum First”
La recomendación más ambiciosa es la creación de un objetivo nacional denominado “Quantum First”, previsto para 2030, que enfatiza avances en criptografía, descubrimiento de fármacos y ciencia de materiales. La Comisión advierte que el aprovechamiento de la ventaja del primer movimiento en computación cuántica podría tener consecuencias estratégicas irreversibles en caso de ser monopolizado por China.
Conclusiones y Otras Recomendaciones
Otras recomendaciones clave incluyen fortalecer la primacía de EE. UU. en el espacio, formar un grupo de trabajo interinstitucional para contrarrestar centros de estafa vinculados a China en el sudeste asiático y exigir al Pentágono que informe sobre la preparación de EE. UU. para cumplir con sus obligaciones legales bajo la Taiwan Relations Act, en un contexto de crisis simultáneas con Rusia, Irán o Corea del Norte.
La Comisión concluye que contrarrestar las ambiciones de Beijing requerirá “una estrategia proactiva de gobierno integral” para reconstruir la fuerza industrial nacional y salvaguardar el liderazgo tecnológico de EE. UU.
