
SAUL LOEB / AFP
Donald Trump, à la Maison Blanche à Washington, le 7 novembre 2025.
Estudio niega las afirmaciones de Trump sobre el paracetamol y el autismo
Un nuevo estudio presentado el 10 de noviembre de 2025 en la revista BMJ refuta de manera contundente las afirmaciones recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la relación entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y la aparición de trastornos del espectro autista (TEA) en los niños. Según el estudio, no existen pruebas suficientes para establecer tal conexión.
Hallazgos clave del estudio
El informe concluye que “los datos disponibles actualmente son insuficientes para confirmar un vínculo entre la exposición al paracetamol in utero y el autismo, así como el trastorno por déficit de atención (TDAH) en la infancia”. A pesar de las advertencias de Trump a las mujeres embarazadas sobre su consumo, la comunidad científica ha descalificado estas afirmaciones como infundadas.
Reacción de la comunidad científica
La opinión predominante entre los expertos es que el paracetamol, conocido como Tylenol en Estados Unidos, es, de hecho, el analgésico preferido para las mujeres embarazadas. Este medicamento es considerablemente más seguro en comparación con la aspirina o el ibuprofeno, que presentan riesgos conocidos para el feto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha respaldado esta posición, afirmando que no hay evidencia que apoye la existencia de un vínculo.
Refuerzos al consenso médico
El estudio publicado en BMJ no es una investigación nueva, sino una “revisión de revisiones” que compila otras investigaciones previas, creando un compendio completo sobre la materia. A pesar de que algunos estudios han sugerido un posible vínculo entre el paracetamol y el autismo o el TDAH, sus metodologías han sido criticadas por ser, según los autores, de “baja” o “extremadamente baja” calidad.
Estudios controversiales y sus debilidades
Una de las investigaciones más citadas por la administración de Trump fue publicada en 2025 en la revista Environmental Health. Aunque sugirió un posible vínculo, no llegó a concluir que realmente exista. Este tipo de debilidad en la evidencia ha llevado a que varios expertos, como Dimitrios Sassiakos, profesor de obstetricia en University College London, aplaudan el estudio del BMJ como un avance hacia la claridad en este debate.
Problemas de desinformación
Más allá de la controversia sobre el paracetamol, Trump y su secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., han hecho repetidas declaraciones sobre el autismo que carecen de fundamento, incluyendo falsedades sobre la existencia de una “epidemia” y su relación con las vacunas.
La difusión de información no verificada puede tener consecuencias graves. Por lo tanto, es esencial que la comunicación sobre la salud pública se base en la evidencia científica más confiable para proteger a las futuras generaciones.



