
La novia del ciclismo en crisis: Thalita de Jong y su lucha contra la enfermedad
Un camino lleno de lesiones
Thalita de Jong, campeona del mundo en 2016, ha sido un pilar fundamental del ciclismo femenino, pero su carrera se ha visto empañada por una serie de lesiones graves. En un deporte tan exigente como el ciclismo, las probabilidades de sufrir lesiones son altas. La propia De Jong comentó: “El ciclismo es un deporte difícil. Todos tenemos problemas y lesiones, pero yo he tenido que empezar de cero muchas veces por lesiones severas”.
Desde 2014, su historial médico ha sido complicado. Se ha enfrentado a una fractura de clavícula, una ruptura muscular, desplazamiento de cadera y dolores en las vértebras lumbares. A pesar de estos contratiempos, logró clasificarse 16ª en la Vuelta y conseguir un tercer puesto en la Durango-Durango Emakumeen Seria en 2025.
Un giro inesperado en su salud
Sin embargo, tras la carrera en Durango, todo cambió. Thalita empezó a experimentar síntomas inusuales. “Estuve muy enferma, pero había otras chicas en mi equipo que también estaban mal. Pensé que era solo un virus común”, relató. Su malestar fue tan profundo que describió sentirse más enferma de lo que nunca había estado en su vida.
Dificultades en la vida cotidiana
Los problemas no solo se limitaron a su desempeño deportivo. Las intensas molestias en los músculos de sus piernas le impidieron llevar a cabo actividades cotidianas. “No podía caminar diez metros sin sufrir calambres o dolor. Fue un período muy difícil”, confesó la ciclista, originaria de Berg-op-Zoom.
La búsqueda de respuestas
Para descubrir el origen de sus problemas, Thalita de Jong ha visitado a múltiples médicos, pero la incertidumbre persiste. “He visto a tantos médicos diferentes, y al final piensan que se trata de una myositis post-viral”. Esta falta de claridad ha añadido un nivel significativo de frustración a su situación.
Mirando hacia el futuro
A pesar de estos desafíos, Thalita se mantiene optimista y con la vista puesta en el futuro. Con el deseo de regresar a la competición, su esfuerzo por recuperarse es tan fuerte como su determinación de competir de nuevo. Ella destaca la importancia de la salud mental en estos momentos difíciles y continúa recibiendo apoyo de su equipo y la comunidad ciclística.
Conclusión
La historia de Thalita de Jong es un recordatorio poderoso de los desafíos que enfrentan los atletas en su búsqueda de la excelencia. Con cada lesión e incertidumbre sobre su salud, demuestra que el deporte no solo es una batalla física, sino también mental. A medida que sigue luchando, los aficionados al ciclismo esperan su regreso y continúan apoyándola en su travesía.






