
El protoxido de nitrógeno, conocido por sus usos recreativos, sigue siendo fácilmente accesible a pesar de las prohibiciones. Las ventas en línea y las redes sociales eluden las restricciones. Una ley nacional podría cambiar pronto esta situación.
¿Qué es el protoxido de nitrógeno?
El protoxido de nitrógeno, o “gas hilarante”, corresponde a la molécula N2O. Originalmente, su uso era alimentario o medicinal, empleado como analgésico en medicina. Este gas se comercializa en forma de cápsulas, sobre todo para sifones de crema, o en bombonas en tiendas de cercanía y online.
Uso recreativo y sus riesgos
Sin embargo, su uso recreativo, que implica inhalar la sustancia a través de globos, ha crecido entre los jóvenes en los últimos años. Este consumo puede resultar en serios problemas de salud, y a medida que crece la preocupación, se han implementado medidas para limitar su disponibilidad.
Restricciones vigentes
Desde el 1 de junio de 2021, se prohíbe la venta de protoxido de nitrógeno a menores en todos los comercios, con multas de hasta 3,750 euros. También está prohibida su venta en bares y estancos. Sin embargo, estas restricciones se muestran ineficaces.
Controversia sobre la accesibilidad del producto
A pesar de estas limitaciones, el “proto” continúa estando disponible, debido a su clasificación como una sustancia no controlada. Una simple búsqueda en internet revela múltiples opciones de compra. Las cápsulas suelen venderse en packs de diez por menos de quince euros.
Las bombonas son fácilmente encontrables en tiendas locales, donde los comerciantes no siempre verifican la edad de los compradores. Redes sociales como Snapchat y Telegram están plagadas de cuentas que ofrecen entregas a domicilio, a menudo publicando anuncios encriptados con precios y horarios. Algunos de estos proveedores incluso ofrecen sabores de gas hilarante, lo que hace aún más atractiva su venta.
Proyectos de ley en marcha
A nivel local, algunas iniciativas están tratando de abordar el problema del uso del protoxido de nitrógeno, que también genera preocupaciones ambientales debido a la cantidad de desechos que produce. Las bombonas usadas pueden causar explosiones en incineradoras, afectando tanto a las instalaciones como a los empleados.
Restricciones locales
Varias ciudades han prohibido la venta a particulares, como Cannes desde agosto y Niza desde octubre. Toulouse ha prohibido el consumo de este gas desde 2020, con otras localidades planeando seguir sus pasos en los próximos años.
El 29 de enero de 2025, la Asamblea Nacional aprobó una propuesta de ley que prohibiría la venta a particulares en todo el territorio. Mientras tanto, el Senado ha discutido sanciones para el uso recreativo, aunque no ha prohibido completamente la venta a particulares. La implementación de esta ley, prevista para el 1 de enero de 2026, dependerá de las negociaciones entre ambas cámaras.




