
Excursión a Calella: Un viaje inolvidable
Del 15 al 18 de octubre, un grupo de entusiastas del club de los mayores Âge d’Or de Roussennac tuvo la oportunidad de disfrutar de una magnífica estancia en Calella, un destino privilegiado de la Costa Brava. El viaje se caracterizó por un variado programa de excursiones que permitió a los participantes explorar diversos sitios emblemáticos de la región.
Rupit: Un rincón mágico de Cataluña
Uno de los primeros destinos fue Rupit, un pueblo considerado uno de los más bellos de Cataluña. Con sus calles empedradas y casas de piedra, Rupit parece sacado de un cuento de hadas. Aquí los participantes pudieron disfrutar de su arquitectura medieval y de la tranquilidad que se respira en cada rincón. El salto de agua conocido como Salt de Sallent, que se encuentra a pocos kilómetros, también fue un punto destacado de esta visita.
Sanctuario del Far: Entre las nubes
El grupo también exploró el sanctuario del Far, ubicado a más de 1,000 metros de altitud. Este lugar no solo es sagrado, sino que también es famoso por sus impresionantes vistas panorámicas. Desde el mirador, los participantes pudieron observar el hermoso paisaje que caracteriza a esta parte de Cataluña, con sus montañas y valles verdes. La combinación de aire fresco y la belleza del entorno hizo que esta parada fuera una de las más memorables del viaje.
Zona Volcánica de Santa Pau: La Historia bajo nuestros pies
Otro momento destacado fue la visita a la zona volcánica de Santa Pau y su volcán, el Croscat, el más joven de Cataluña. Este volcán, cuya última erupción data de hace miles de años, ofreció a los participantes una experiencia educativa única. Caminando sobre un paisaje que alguna vez fue moldeado por lava, pudieron aprender sobre la geología y la historia natural de la región. Este sitio único atrajo la atención de todos, ya que el cráter en forma de ferro de caballo es espectacular.
Jardín Botánico de Santa Clotilde: Una obra maestra paisajística
Uno de los momentos más relajantes del viaje fue la visita al jardín botánico de Santa Clotilde, que se encuentra en un impresionante acantilado sobre el mar Mediterráneo. Este espacio no solo destaca por su rica flora, sino también por su diseño paisajístico. Con amplias terrazas, un gran escalera hecha de verdor y esculturas que adornan el camino, el jardín ofreció vistas impresionantes que dejaron a los visitantes sin aliento. Fue un lugar ideal para disfrutar de un momento de reflexión y contemplación.
Peratallada: Un viaje al pasado
La exploración continuó con una visita al pintoresco pueblo de Peratallada, que se destaca por su impresionante patrimonio medieval. Este encantador lugar, con sus ruedas pavimentadas y pasajes de piedra, permitió a los participantes retroceder en el tiempo. Pasear por sus calles estrechas y contemplar los edificios históricos fue una experiencia enriquecedora que muchos no olvidarán.
Degustación de vinos: Un brindis por la amistad
La parte final del viaje incluyó una visita a una bodega local, donde los participantes pudieron disfrutar de una degustación de vinos y productos típicos de la región. Este momento no solo fortaleció la camaradería entre los asistentes, sino que también les permitió conocer más sobre la cultura vitivinícola de Cataluña. Con risas y buenos recuerdos, los participantes celebraron la buena compañía que habían compartido durante estos cuatro días.
Al finalizar el viaje, los miembros del club Âge d’Or expresaron su satisfacción y el placer de haber disfrutado de momentos tan agradables juntos. Sin duda, esta experiencia en Calella y los alrededores dejó una huella en el corazón de todos los que participaron. La combinación de naturaleza, historia y camaradería hizo de este viaje una aventura inolvidable.



