
Para el momento, las explotaciones ganaderas de **Haute-Garonne** han sido esquivadas por la **dermatitis nodular contagiosa**, detectada en varios focos de **España**.
“Estoy perdiendo quince vacas de un rebaño de sesenta madres, ya es mucho. A mi escala, es enorme […] En los campos, venimos con **miedo** de descubrir si hay un nuevo caso…” Así se siente **Jeff**, un joven ganadero de **Pirineos Orientales**, quien debe enfrentarse a la realidad de que una de sus vacas ha dado positivo a la **DNC**, lo que significa que quince bovinos tendrán que ser sacrificados.
Neuf focos detectados en los Pirineos Orientales
Hasta ahora, según el **Ministerio de Agricultura**, la última contabilización no ha cambiado en todo el territorio: 95 focos han sido detectados en **Francia**, distribuidos en seis departamentos: **Savoie** (32), **Haute-Savoie** (44), **Ain** (3), **Rhône** (1), **Jura** (6) y **Pirineos Orientales** (9). Estos focos afectan a 63 explotaciones ganaderas. Cercano a los Pirineos Orientales, el departamento de **Haute-Garonne** ha escapado por el momento de la enfermedad, que no es **transmisible** al ser humano. La **cámara de agricultura 31** informa a los ganaderos sobre la situación:
“Hasta hoy, recuerda, Haute-Garonne no está afectada por restricciones. Sin embargo, si se declararan otros focos en **España** o en **Francia** en zonas más cercanas, nuestro departamento podría pasar rápidamente a una zona regulada, implicando la implementación de medidas **reglamentarias**”.
La DNC no es transmisible al ser humano
Desde el 4 de octubre, tres focos de dermatitis nodular contagiosa (DNC) han sido confirmados en **España**, en la provincia de **Gerona**, lo que ha llevado a la ampliación de la zona de **vigilancia** en el departamento de **Pirineos Orientales**. “La DNC fue detectada en Francia, por primera vez, el 29 de junio en Savoie”, indica el Ministerio de Agricultura. Esta enfermedad vírica es sumamente perjudicial para la salud de los bovinos (pudiendo llegar hasta la muerte) y provoca pérdidas significativas en la **producción** del ganado infectado. Es fundamental aclarar que la DNC no es **transmisible** al ser humano, ya sea por contacto con bovinos infectados, por el consumo de productos derivados de bovinos contaminados, o por picaduras de insectos vectores.
Zonas de vigilancia y de protección
En caso de que se detecte un foco de DNC, se instauran zonas **reguladas** mediante un **decreto** prefectural, y esto no está exento de restricciones. Se implementan dos tipos de zonas: una zona denominada “de vigilancia”, en un radio de 50 kilómetros alrededor del foco, donde se aplican medidas de prevención (reforzamiento de la vigilancia veterinaria, desinsectación), así como restricciones en el **movimiento** de bovinos con el fin de evitar que la enfermedad se difunda a otras explotaciones a través del transporte de estos animales. Por otro lado, existe una “zona de protección”, en un radio de 20 kilómetros alrededor del foco, donde se aplican las mismas reglas que en la zona de vigilancia, pero con medidas aún más estrictas respecto al movimiento de los animales. Si transcurren 28 días después de la eliminación del último ganado infectado, sin que se detecten otros focos, la zona de protección se convierte en una zona de vigilancia.
Es esencial que los ganaderos y las autoridades sigan de cerca la situación para garantizar la salud del ganado y prevenir la propagación de la enfermedad. La colaboración entre ganaderos y funcionarios es crucial en estos momentos críticos, para asegurar un manejo adecuado de la situación sanitaria y minimizar el impacto en la **producción** bovina. La vigilancia constante y la adopción de medidas adecuadas pueden ayudar a contener la enfermedad y proteger tanto la economía local como la salud de los animales.



