
El **1 de noviembre** marca el inicio del **Mois sans tabac** (Mes sin tabaco), una excelente oportunidad para que muchos franceses, como lo han hecho 1.4 millones desde su creación en 2016, decidan reducir o incluso eliminar su **consumo de tabaco**. A medida que algunos expertos reconocen los beneficios de la **cigarette électronique** (cigarrillo electrónico) como herramienta para dejar de fumar, otros mantienen una postura más precavida. ¿Cuál es realmente la efectividad de la **vape** en el proceso de abandono del tabaco? Recientemente, la **Société francophone de tabacologie** (SFT) ha emitido su veredicto.
La realidad es que la mayoría de las personas que fuman logran dejarlo sin ayuda. Sin embargo, participar en el **Mois sans tabac** puede ofrecer una motivación adicional, ya que dejar de fumar durante **30 días** aumenta por cinco las posibilidades de conseguirlo de manera definitiva. Además, según las estadísticas, contar con el apoyo de un **profesional de salud** puede incrementar las probabilidades de éxito en un 70%.
Vapotage: un método eficaz para dejar el tabaco
El debate sobre el uso de la **cigarette électronique** había sido intenso. Muchos expertos sostenían su utilidad en la deshabituación tabáquica, mientras que otros hacían hincapié en los riesgos asociados y la posibilidad de una **doble dependencia**, es decir, fumar tanto cigarrillos como vapear. La SFT, compuesta por neumólogos, tabacólogos, enfermeros y farmacéuticos, finalmente se pronunció en un documento que reafirma que el **vapotage** es una herramienta efectiva para dejar de fumar, aunque de manera transitoria. El **Pr. Jacques Cornuz**, miembro del consejo de la SFT, argumenta: “Para un fumador, cualquier opción que no sea fumar cigarrillos clásicos es preferible. La vaporización ofrece una salida del mundo del tabaco.
La cigarette électronique: una herramienta real de sustitución nicotinica
Los expertos han reconocido que, gracias a un **”reporte de riesgo-beneficio favorable”**, la **cigarette électronique** puede ser utilizada como un **”instrumento de sustitución nicotínica”**. Haciendo hincapié en que este método es eficaz para lograr la abstinencia durante períodos de seis meses o más, los especialistas aseguran que este tipo de dispositivos forman parte integral del arsenal terapéutico para el abandono del tabaco.
Reducir el consumo de tabaco y usar vape: posible, pero temporal
Un consenso también ha surgido respecto a que el uso de la **cigarette électronique** puede reducir significativamente los riesgos asociados al tabaco. Sin embargo, esto solo es cierto si se deja completamente de fumar. Según el **Pr. Cornuz**, aunque la **doble dependencia** puede ser un paso temporal para dejar de fumar, debe ser solo eso, un proceso transitorio: “Continuar fumando mientras se vapea no ofrece beneficios en términos de reducción de riesgos.” Concluye que el problema radica en que el patrón de fumar con regularidad es lo que mantiene el riesgo cardiovascular y respiratorio alto.
Afortunadamente, en la mayoría de los casos, las personas logran dejar el tabaco, pero la **vape** también debe ser utilizada con moderación y con el objetivo de cesar su uso de manera gradual.
Posibilidad de combinar vape y sustitutos nicotínicos
En el ámbito de la atención clínica, uno de los acuerdos importantes es que la **cigarette électronique** puede usarse junto con otros **sustitutos nicotínicos** sin presentar riesgos significativos, lo cual ha sido corroborado por la literatura científica.
En la práctica: fomentar la reducción paulatina del consumo
A pesar de que la **vape** permite una reducción gradual del consumo de tabaco, carece de un protocolo uniforme. A diferencia de tratamientos como la **varéniclina** o el **bupropión**, cada usuario escoge su dispositivo, concentración de nicotina y sabores. Por tanto, el objetivo central es ayudar a los consumidores a reducir poco a poco su uso: “Conservar el placer asociado a la vaporización es crucial para un abandono exitoso“. Sin embargo, es fundamental no prolongar el uso de la **cigarette électronique** por períodos prolongados, ya que los efectos a largo plazo son aún inciertos.
Vapotage: prevenir una nueva generación de dependientes a la nicotina
El **Pr. Cornuz** enfatiza la necesidad de tener en cuenta que “no son los efectos de la nicotina los que causan cáncer o enfermedades cardíacas, sino más bien los productos resultantes de la combustión del tabaco.” A pesar de que la **vape** puede ser una herramienta útil para quienes buscan dejar de fumar, se debe evitar su uso entre no fumadores y jóvenes para prevenir la aparición de una nueva generación de dependientes a la **nicotina**. Las políticas públicas deben garantizar que el **vapotage** no sea visto como algo positivo entre los jóvenes.
Finalmente, el Mois sans tabac no solo ofrece una oportunidad de abandonar el consumo de tabaco, sino que también ha despertado importantes debates sobre la cigarette électronique como herramienta en este proceso. Con una revisión continua de sus riesgos y beneficios, es esencial que se promueva un uso responsable y consciente entre la población.



