La situación en Gaza continúa generando preocupación a nivel internacional. El poste fronterizo de Rafah, que conecta Gaza con Egipto, se mantendrá cerrado “hasta nuevo aviso”, según lo declarado por el primer ministro israelí en un comunicado recientemente. Esta decisión está condicionada a la entrega de los cuerpos de los otages que aún permanecen en manos del Hamas.
El comunicado del primer ministro enfatiza que la reabertura del paso se considerará dependiendo de cómo el Hamas cumpla con sus obligaciones de devolver a los otages y los cuerpos de los fallecidos. Esto se inscribe en un marco que se había acordado previamente.
Por su parte, la embajada de Palestina en El Cairo había indicado que el paso fronterizo de Rafah se reabriría el lunes para permitir el retorno de palestinos que viven en Egipto. Sin embargo, las autoridades israelíes aclararon que la reabertura solo permitiría el movimiento de personas, excluyendo el paso de ayuda humanitaria.
Todos los accesos controlados
La ejército israelí tomó control del lado palestino del paso de Rafah a principios de mayo de 2024, argumentando que la instalación estaba siendo utilizada para fines terroristas. Desde esa toma de control, todos los accesos al punto de paso han estado suspendidos, incluso para la ONU. El paso fue brevemente reabierto durante un ceséz-le-fuego entre Israel y Hamas en enero de 2025.
A pesar de la actualización en torno al paso fronterizo, Israel mantiene el control de todos los accesos a la banda de Gaza. En teoría, el país debería abrir Rafah a la ayuda humanitaria tras el cese de fuego y la liberación de los otages, según exigen diversas agencias humanitarias, incluida la ONU.
El viernes por la noche, el Hamas devolvió a Israel una nueva dépouille d’otage y se comprometió a entregar todos los demás cuerpos que retiene en Gaza, cumpliendo así con un acuerdo establecido en el marco del cese de fuego firmado con el Estado hebreo.
Tiros de la armada israelí
En otra parte del conflicto, la Defensa Civil en Gaza, que opera bajo la autoridad del Hamas, reportó la muerte de nueve personas, todas de la misma familia, quienes según afirman fueron asesinadas la víspera en ataques aéreos israelíes contra un autobús.
Un portavoz de la Defensa Civil declaró que el ejército israelí disparó “dos obuses” a su vehículo desde un tanque. Las víctimas incluían “cuatro niños y tres mujeres”, según confirmó Mahmoud Bassal a la AFP.
El ejército israelí, por su parte, informó en un comunicado que había “identificado” un vehículo “sospechoso que cruzaba la línea amarilla”, que se refiere a la línea de retroceso de las fuerzas israelíes dentro de la banda de Gaza, acordada durante el cese de fuego.
Tras disparar señales de advertencia, los soldados “abrieron fuego para eliminar la amenaza”, en conformidad con el acuerdo de cese de fuego establecido entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas desde el 10 de octubre.
La situación actual en Gaza refleja un panorama complejo y volátil, con múltiples actores involucrados y una grave crisis humanitaria en curso. La comunidad internacional sigue observando de cerca los acontecimientos, en espera de una solución duradera que promueva la paz y la seguridad en la región.
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