
L’Institut du sein de la clinique de l’Ormeau en Tarbes es un espacio pionero en las **Altas-Pirineos**, diseñado para ofrecer un acompañamiento integral a las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama. Inaugurado este año, su misión es facilitar el **proceso de atención médica** y mejorar la calidad de vida de sus pacientes.
Elaborar un trayecto de atención fluido y **tranquilizador** es fundamental durante un momento de vida que muchas veces resulta desestabilizador para las mujeres. “Históricamente, el cáncer de seno había sido atendido en la clínica de l’Ormeau por cirujanos, oncólogos y radiólogos, pero carecíamos de un marco global que agrupase todos estos servicios”, explica el doctor Ziad Daher, cirujano ginecólogo-obstetra y presidente del Instituto del Seno. “Ahora, con la creación de este instituto, una paciente diagnosticada será operada y recibirá seguimiento de un oncólogo, psicólogo, asistente social, fisioterapeuta especializado y nutricionista, garantizando así una atención completa y coordinada”.
Ne más sentirse sola ante la enfermedad
Desde el momento en que se recibe el diagnóstico, la paciente es informada acerca de la atención integral disponible. “Antes, cuando una mujer se enteraba que tenía cáncer de seno, regresaba a casa sola, enfrentando ansiedades y miles de preguntas hasta su operación”, cuenta una enfermera especializada. “Hoy, le comunicamos que no está sola y que estaremos con ella para enfrentar esta prueba”, añade el Dr. Daher.
El Instituto ha establecido un **proceso prequirúrgico** que busca tranquilizar a la paciente y facilitar la concertación de citas con los diversos especialistas. Este enfoque colectivo y multidisciplinario también permite acelerar el inicio de los tratamientos recomendados por el equipo médico.
Un trayecto personalizado
“Nos tomamos el tiempo para explicar todo, dado que es un momento en el que las pacientes necesitan saber qué esperar”, enfatiza Sarah Munch, enfermera coordinadora del Instituto del Seno. Ahora, cada mujer tiene un referente único encargado de coordinar los cuidados y a los distintos profesionales involucrados.
La atención continúa a lo largo de todo el tratamiento: cirugía, radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia, así como durante el proceso de reconstrucción posterior al cáncer. “El objetivo es mejorar el **bienestar general** de las pacientes”, señala Munch.
Para alcanzar esto, el Instituto ofrece una variedad de **cuidados de soporte personalizados**: talleres de socio-estética, seguimiento psicológico y orientación hacia protesistas capilares o asociaciones benéficas, como la Liga Contra el Cáncer o Jeune et Rose.
El diagnóstico, un reto vital
“Realizarse un diagnóstico es **fundamental**, y a cualquier edad”, subraya el Dr. Daher. “En las **Altas-Pirineos**, cada año se atienden alrededor de 400 casos de cáncer de seno en la clínica, de los cuales 300 son operados. Es vital tener en cuenta que una de cada ocho mujeres puede verse afectada a lo largo de su vida”, recuerda.
Lamentablemente, el panorama es preocupante: una de cada dos mujeres no se realiza chequeos, generalmente por temor al examen. “Esto implica que el 50% de los cánceres de seno no son diagnosticados. Es una cifra alarmante, y luchamos para revertir esta tendencia”, afirma con preocupación.
El cirujano también destaca la importancia de la **autopalpación**: “Ante cualquier cambio en la piel o el pezón, o si se presenta alguna masa, acuda a su médico general”. Este tipo de detección temprana puede marcar la diferencia en el tratamiento y resultados.
El Instituto del Seno de la Clínica de l’Ormeau no solo representa un avance en la atención médica, sino que también es un faro de **esperanza** y **apoyo** para las mujeres que enfrentan esta difícil lucha. Con un enfoque multidisciplinario y personalizado, busca transformar el camino hacia la sanación en una experiencia que prioriza la tranquilidad y el bienestar de cada paciente.



